La bicicleta es un clavo al que agarrarnos cuando todo nos decepciona

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Tiene en el perfil de su twitter @MarkelGL la siguiente leyenda:

‘En una economía impulsada por la frustración, la bicicleta ostenta el potencial subversivo de hacer feliz a la gente’ Jim McGurn

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Aire fresco para nuestras castigadas mentes. Sin duda. Lo agradecemos. En un entorno tan desalentador, nos recuerdan la relevancia vital que ahora mismo la bicicleta nos ofrece. Dejamos de lado las confesiones del tejano, del gigantismo, de la desmesura y bajamos al terreno del día a día de la bicicleta encontrándonos esta curiosa historia que nos cuenta la gente de Impulsión Humana. Son tres minutos, merece la pena. La bicicleta es un elemento íntimamente cosido a la red que nos salva en la enorme crisis que estamos padeciendo.

Impulsión Humana es una asociación sin ánimo de lucro que surge dentro de un grupo de profesionales procedentes de los más variopintos campos y en situación de desempleo, unidos por una misma pasión: la bici. Nos conocemos por casualidad en un curso de guías de itinerarios en bicicleta organizado por el SEPE y una vez terminado este queremos demostrar nuestra capacidad y crear proyectos de autoempleo con la bici como eje central, pero también abiertos a otras modalidades de deporte al aire libre y movilidad sostenible.

Así surge la idea de cruzar Europa de sur a norte en bicicleta. Entre nuestros objetivos se halla dar a conocer nuestra capacidad como profesionales, dejar constancia de nuestra disposición al trabajo, mostrar cuanta gente se halla en nuestra misma situación y como son posibles alternativas de empleo y reivindicar el papel de la bicicleta como medio de transporte.

El proyecto consiste en unir en bicicleta desde la Punta de Tarifa (España), punto más al sur de la Europa continental, hasta el Cabo Norte (Noruega), el más septentrional. Desde el próximo día 1 de abril atravesaremos nueve países para, después de 6.000 kilómetros y cuatro meses, alcanzar el Círculo Polar Ártico antes del primer anochecer después del largo Sol de Verano.

Un equipo de entre cinco y ocho personas acometerá el viaje a Noruega, prescindiendo de vehículo motorizado de apoyo y pernoctando al aire libre o en tienda de campaña salvo en aquellas poblaciones de especial relevancia que requieran una parada, pues planeamos actividades de divulgación en todas las ciudades de cierta entidad por las que pasemos. Entraremos en contacto con las asociaciones locales de ciclismo para dar mayor repercusión a nuestro trabajo. De la misma manera, a lo largo de la marcha por las carreteras y caminos europeos todas aquellas personas que, a título personal y costeándoselo de su propio bolsillo, deseen acompañarnos y apoyar el proyecto durante alguna o varias etapas del viaje serán bienvenidas.

Una empresa de este calibre implica un coste económico importante, tanto en equipo como en manutención. Lo que podría parecer un impedimento para una asociación de nueva fundación y formada por ex-desempleados, no deja de ser una necesidad de agudizar al máximo el ingenio para sacar adelante el proyecto. Buscamos, mediante una campaña de promoción en Internet, una notoriedad en las redes sociales que nos abra la puerta de los medios tradicionales de comunicación de masas para obtener la visibilidad deseada por los posibles patrocinadores. También tenemos intención de utilizar las modalidades de financiación alternativas que existen hoy en día, como pueden ser las plataformas de “crowd funding”.

A la vista de todo esto quizá alguien pudiera pensar que solo somos “un grupo de parados que quiere pagarse las vacaciones”. Desde el principio queremos desmarcarnos de tal percepción: en Impulsión Humana somos doce profesionales desarrollando paralelamente a este otros dos proyectos, organización de rutas ciclistas por montaña y acompañamiento escolar en bicicleta, y colaborando en un tercero, la realización del plano de calles tranquilas de Alcalá de Henares.

Más información: @impulsionhumana

2 COMENTARIOS

  1. me parese muy importante la travesia q quereis hacer.les deseo mucha suerte y un bonito viaje,y estare atenta a la evolucion de esta aventura "suerte"

  2. Si no hubiese cumplido ya los 73 años, me uniría a este extraordinario proyecto, porque siempre he sido un amante del ciclismo y en mi juventud, también hice mis pequeñas aventuras, con aquellas pesadas bicicletas que no tenían ni cambio, y que usaba como medio de transporte de mercancías, los días de trabajo y de excursión los domingos, para ir a la sierra o a la playa.

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