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La biografía del Tourmalet (I)

Ciclismo antiguo

La biografía del Tourmalet (I)

Endura LDB Di17
Cambrils ZC, Gran fondo

Cuando cualquier aficionado se identifica con la historia del Tour de Francia no puede por menos que recordar este puerto pirenaico de alta tradición histórica llamado comúnmente el Tourmalet, que alcanza una altura de 2.115 metros. Cabe mencionar que esta montaña tan respetada entró en la escena ciclista en el año 1910 bajo la tutela de su director general y organizador, Henri Desgrange, y el empuje que puso en este cometido su hombre de confianza: el diminuto y obstinado Alphonse Steinès, destacado joven periodista del popular rotativo “Le Velo”.

El descubrimiento de Steinès 

Endura LDB Di17

Alphonse Steinès, al que hacemos constante alusión, se dice que en su juventud fue un ciclista más bien mediocre; uno de tantos. Procedía de una familia acomodada afincada en el Gran Ducado de Luxemburgo. Su verdadera y gran pasión era el deambular con su automóvil por recónditas carreteras y lugares desconocidos. De ahí que con su espíritu dinámico descubriera varios puntos ignorados en el territorio geográfico francés. Su primera intención era incluirlos en la historia del Tour, la importante y popular prueba por etapas de máxima identidad deportiva. Quiso descubrir y lo logró la grandeza que encerraba la cordillera pirenaica. No cesó en su empeño de dar a conocer nuevos horizontes a través de los atletas del pedal que participaban en la ronda gala.

En el mes de noviembre de 1909, debidamente asesorado por entendidos en la materia, quiso conocer de cerca las estribaciones y alrededores del Tourmalet, una mole imponente de la cuál había oído comentarios para todos los gustos. Se hablaba con cierta reserva acerca de aquel escenario casi desconocido y hasta por descubrir. Los Pirineos encerraban para los profanos un extraño misterio. Steinès adoraba y deseaba que aquella imponente montaña pudiera ser vencida pronto por los sufridos ciclistas. El objetivo primordial era que los esforzados hombres del pedal pudieran transitar por una carretera en apariencia casi inaccesible. Cabe recordar las palabras contundentes formuladas por el patrón del Tour, Henri Desgrange, al manifestarle: “Si tú, amigo Steinès, logras cruzar esta montaña y salvar la  cumbre del  Tourmalet, el Tour con sus ciclistas lo hará de inmediato después”.

Se ha escrito mucho en torno a las difíciles peripecias vividas por Steinès en aquellas alturas tan inhóspitas y hasta salvajes que con tesón bien encontró. Steinès, con decisión voluntaria y un tanto desmedida, enfiló hacia arriba por un camino forestal lleno de curvas y sin asfaltar. Su suelo estaba apisonado a base de tierra compactada y con la intromisión de piedras desprendidas de los flancos de la carretera. Pudo llegar con su coche hasta cuatro kilómetros de la cumbre. Se vio obligado a desistir en su intento de llegar hasta la cima conduciendo su coche un tanto renqueante. Tomó la firme decisión de apearse del vehículo y proseguir su camino ascendente con la ayuda, eso sí, de su físico y de sus mismos pies para culminar su pretensión tal como él pretendía.

Pronto, tal como se esperaba, se vio bloqueado por la nieve acumulada en su camino, y, además, con el temor de que le invadiera encima una temida noche. Suerte tuvo cuando localizó, así un tanto casualmente, a dos  gendarmes encargados de vigilar los pasos fronterizos ante la ola existente de contrabandistas. Fue un golpe fortuito a favor de Steinès, cuando estaba prácticamente perdido. Apenas equipado adecuadamente deambulando sin rumbo y sí con intuición por aquellos parajes de la alta montaña.  Iba caminando protegido por unas simples y delicadas gafas, un buen bastón y una frondosa barba que cubría casi todo su rostro y que le resguardaba de los fríos.

Por  Gerardo  Fuster- Imagen tomada de Google Maps

INFO 

Conocéis el culote Salopette l1 de Q36.5???

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Hete aquí un comentario de un usuario 

En conclusión: me ha gustado mucho el Salopette… ajusta una barbaridad sin que esto vaya en detrimento de la comodidad. Es más, es comodísimo. No se notan las costuras y según van pasando los kilómetros, la sensación es la de que no pasa nada, que puedes continuar pedaleando sin que tengas sensación de incomodidad. Lo peor del Salopette es que una vez probado no vas a querer ponerte otros

Endura LDB Di17
Cambrils ZC, Gran fondo
1 Comment

1 Comment

  1. Josep Àngel Mumbrú-Colomé

    6 de noviembre, 2014 at 0:19

    Amigo Gerardo, para que los ciclistas hayan podido escribir páginas hsitóricas (incluso épicas, aunque esto puede ser un arma de doble filo en el deporte), también ha sido necesario que aficionados llenos de imaginación y atrevimiento buscaran las rutas, los montes, los itinerarios no conocidos sobre los que se pudieran desarrollar grandes gestas. La inclusión del Tourmalet en el Tour fue darle a la carrera gala la categoría de competición-aventura buscando los límites, cosa que tanto seduce. Los primeros ciclistas que se atrevieron con él maldecían a los organizadores al tiempo que sabían estaban realizando algo muy grande, ya fuera a lomos de su máquina… o tirando de ella.
    Un abrazo y siga con su memoria ayudando a que no se pierdan los orígenes de un deporte como el ciclismo que es sobre todo historia. Y muy rica.

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