La estrategia Pat Mc Quaid: Airear la mierda y luego preguntar

1
2
vistas

Almorzamos un lunes de noviembre en un sumidero de rumores. Noticias contrastadas pocas, hechos consumados a un lado. Vemos amenazas de las agencias de calificación a las economías europeas, menjunjes turbios de un miembro de la casa real (uno de ellos además salpicando el ciclismo), aireados sobre los líos de Pepiño Blanco,… ahondamos en la prensa ciclista estrictamente dicha. Medio de rigor, de cabecera, que dirían nuestros abuelos, nada menos que www.cyclingnews.com , seguimos en las mismas.
La noticia de apertura se dedica al personaje más importante del ciclismo mundial, Pat Mc Quaid. El presidente de la UCI afirma, adelanta, anticipa: “Tenemos lío a la vista con los pasaportes biológicos”. Cualquier mecenas que quiera jugarse sus pocos cuartos saldrá despavorido del ciclismo cual inversor de la deuda periférica. Ya la tenemos. El irlandés habla de inminencia, la bola de mierda está a tocar. Los que se congratulaban por el bajo índice de positivos acontecidos este año ya tienen motivos para no ser tan optimistas. Hacemos del rumor noticia. Luego del hecho consumado qué haremos.
Que el pelotón sea o no más púdico y limpio no lo sabemos, que los mentores del ciclismo siguen instalados en la paranoia, sí. “No sabemos dónde, pero sí que un número determinado de atletas está siendo peinado”. La liebre saltará, no sabemos si en días o semanas pero saltará. En fin, que si la mierda se airea, el tufo a posteriori se diluye debe pensar este cazador de brujas. La ausencia de resultados del pasaporte en la captura de nuevos tramposos –dice el artículo desde mediados de 2010- ha levantado críticas. Quizá llegue el momento de demostrar que el negocio asienta sus cimientos en sólidos terrenos. Aunque sea en apariencia.
Paralelamente en el espacio Marca Ciclisme de nuestro amigo José Manuel Olivan, un servidor se entera, en voz de Sergi López Egea, que el hijo de Pat Mc Quaid es agente de Alexander Kolobnev, el único positivo acaecido en el último Tour de Francia. Al tiempo que a Ezequiel Mosquera la máquina le pita por un enmascarador que no disimuló nada, al ruso le cayó una minuta económica tramitada por su federación y no llevado al TAS como a otros. Si hace poco hablábamos de diferentes tablas para medir los impactos mediáticos de los dos procesos de dopaje que nos han llevado dieciséis meses en ese país, ahora encontramos una doble moral más compleja si cabe porque es institucionalizada, y además desde el máximo organismo. Todo ello añadido a otras veleidades del ente nos asoman a un panorama crujiente. Y es que son ya tantas, tantas, las cosas que no encajan, que chirrían, que crujen bajo nuestros pies, que las cosas sólo podrían ir a mejor.
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,… 

Publicidad

1 COMENTARIO

Deja un comentario