La ética en la publicidad ciclista

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Miguel Indurain absorto por la multitud, acaba de dar un “golpe de estado” en el sistema ciclista español,como lo definió José Miguel Echávarri. Acababa de enviar a Perico al número dos en el escalafón del equipo, porque era el nuevo líder del Tour de Francia, el primer amarillo de muchos que habría de vestir. Embriagado por el momento, en esa calusorsa tarde de Val Louron, ya vestido con la túnica de líder, el navarro hace un ademán de ponerse su gorra, la gorra de quien el paga, cuando la azafata, rauda, le seca las intenciones, prestidigita y le fija la del mecenas del Tour, que por aquel entonces era el de hoy en día, Le Crédit Lyonnais, la entidad lionesa. Indurain, sin reparar en ello, tira su gorra al respetable.

El capítulo aunque desconocido para muchos causó revuelo en las huestes de Banesto, tanto que a partir de ese día Miguel no aceptaría una gorra más, con sujetar el leoncito, era suficiente. El conflicto de intereses en el podio era obvio, y no sabría decir yo si la “alergia” en chez Unzue a maillots ajenos empezó ahí. No obstante el capítulo trajo cola.

En este Eneco Tour, la primera imagen que tuvimos de Nacer Bouhanni en la rampa de salida es el pantallazo que hemos tomado de la grabación de la segunda jornada por la ciudad de las lanzas, por Breda. Bouhanni ataviado con el maillot de los puntos que patrocina Lotto, la marca que a su vez sostiene uno de los equipos decanos del pelotón y que también está en liza en este Eneco Tour.

Hubo un momento de flash en el que pensamos que el ciclista con alma de boxeador se había borrado del Cofidis y pasó a engrosar el equipo donde milita uno de sus principales rivales y acérrimos críticos, Andre Greipel. Fue un instante, luego reparamos en la singularidad del momento.

No obstante, como dice el dicho de la mujer del César que debe no sólo ser honrada, también parecerlo, no sé hasta qué punto es higiénico que uno de los patrocinadores de una carrera sea el mismo que uno de los que tienen equipo en la misma. Imagino que los comerciales del Eneco tiran con bala todo lo que se mueve para hacer rentable su carrera, pero hasta qué punto el aficionado no percibe algo raro. ¿Le hace un favor a Lotto y su imagen ese doble patrocinio?

Hace un tiempo, para que un equipo estuviera en el Tour, creo que fue el Ragt e incluso diría que el Vacansoleil también, tenía que hacer, entre otros menesteres, las veces de patrocinador en alguna de las carreras de ASO, así vimos a ambas marcas en París-Niza y Dauphiné. De esto hace unos años, pero habla del obvio conflicto visual que esto provoca. Creo que sería más saludable que un Movistar vistiera un maillot de Vodafone en la Vuelta. Ya sé que no hay nada que lo impida, pero volvemos a lo de la mujer del César y esas cosas, y que uno de los mecenas tenga además equipo en competición, pues no acaba de resultar lo pulcro y limpio que queremos siempre que sea todo.

Imagen tomada de Youtube

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