La excedencia de Alejandro Valverde toca a su fin

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Entendemos por excedencia “condición de excedente, referida al funcionario público que no ejerce su cargo, o al trabajador que no ocupa su puesto de trabajo durante un tiempo determinado” nos cuenta la RAE. La no asunción de funciones laborales de Alejandro Valverde desde mayo de 2012 hasta la fecha ha sido una especie de excedencia que sin embargo no reviste el carácter voluntario que se le atribuye al vocablo.
Este martes el murciano será el modelo que dará conocimiento público al nuevo maillot del Team Movistar. Hace pocos días Eusebio Unzue afirmaba en el M2M respecto al murciano “ya ser verá”. El tema ya es oficial. Alejandro Valverde vuelve a estar on the road con su mismo equipo y como último superviviente a ese descalabro que fue la Operación Puerto, una de las acciones estrella del ejecutivo socialista en su impune lucha contra el dopaje. Un entramado policiaco-judicial que en lo que al ciclismo respecta le ha supuesto un auténtico desastre cuyas consecuencias aún sufre en cuestiones de merma de patrocinios y decrecientes niveles de crédito, por mucho que en las últimas semanas se haya dado cuenta de la limpieza que han envuelto los controles antidopaje de la temporada.
La lista de afectados por la OP es larga, mucho, y no todos han sido damnificados por igual, en un asimétrico reparto de las responsabilidades que parece evidente a los ojos de cualquiera. La acción sirvió para cantar el final de las estructuras gestionadas por Manolo Sainz sirviendo de excepcional pretexto para que Liberty ahondara en su huída de este deporte, al menos en su matriz española que no en Portugal. Aquello marcó el final del Comunitat Valenciana –la histórica estructura arrancada por Transmallorca y Kelme 25 años antes- y estigmatizó a muchos corredores, algunos en el momento más dulce de su carrera como José Iván Gutiérrez quien llegaba nada menos que de ser segundo en el Giro. David Etxebarria, Joseba Beloki, Unai Osa,… la lista fue prolífica en buenos ciclistas. Incluso Paco Mancebo, cuando lideraba por un pastón el AG2R. El efecto amplificador de la acción llegó por su carácter internacional, cargándose a las estrellas alemana Jan Ullrich e italiana Ivan Basso –ligado por el nombre de su perro-, a quien sinceramente, a pesar de volverle a ver ganar un Giro, nunca le apreciamos el poderío de 2005. Repasando la nómina pocos volvieron a ser plenamente ciclistas. Rubén Plaza, Michele Scarponi, Angel Vicioso,… todos siguiendo una ruta similar, pasando desde un equipo menor para escalar, casi de “estranguis” a un Pro Tour, donde se les negaba el pan y sal. Estos tres por cierto coincidirán el año que viene en dicho nivel desde sus respectivas purgatorias. Luisle, Barredo y Contador, entre otros, salieron indemnes del descalabro de Liberty.
En aquella lista estaban muchos “menos Alejandro Valverde” apostillaron los medios, pero desde Italia se insistió a conciencia hasta que reclamaron con fortuna la cabeza del murciano. Una caza insistente quizá generada por la propia incompetencia de las instancias españolas  que rozó el delirio cuando, cuatro años después de surgir, Alejandro Valverde probó la amarga medicina que otros compañeros de pelotón sugirieron tastar un tiempo antes sin margen alguno de maniobra. En ciclismo hay clases. Valverde tuvo al menos la fortuna de correr varios Tours, en uno de se le privó de estar por cruzar la frontera italiana además, y disfrutar amasando un palmarés envidiable. A pesar de estos dos años en blanco, un plato de gusto que nadie quiere pasar, el de Las Lumbreras volverá a estar en el top por que en su equipo le han guardado la plaza, otro de los privilegios de los que se ha hecho acreedor. Ahora que ya es una realidad y Valverde pisará con fortuna el circuito mundial nuevamente sólo nos queda desear que aproveche esa suerte que le ha tocado casi en exclusiva y vuelva a ser el de antes.
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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