La grandeza de Purito

1
58
vistas

Otros años por estas fechas Purito Rodríguez ya tenía el casillero en marcha. Podría ser en País Vasco, quizá en la Volta, otras veces en Omán, una etapita en la Tirreno,… el catalán normalmente llegaba a este punto de la temporada con algo en el zurrón. En este 2016 las cosas no le sonríen como en otras temporadas. No acaba de estar en el punto de antaño, y lo intenta, eso es cierto, formó parte de la terna de aspirantes a ganar País Vasco, pero Contador y los colombianos Henao y Nairo, estaban más fuertes, en la Amstel se cayó, recordando tiempos no tan pretéritos, el 2014, y en la Flecha fue el primer nombre importante en probarlo, pero apenas pudo sobresaltar a un Alejandro Valverde imperial.

No es sencillo querer y no poder. No lo es para un corredor que lleva encadenando temporadas redondas desde hace años, para un ciclista acostumbrado a cortar el bacalao en un deporte que le llena y apasiona a partes iguales. Sé que hay quien dice que cómo es posible que a más viejo más rendimiento, pero pocas personas llenan su vida de ciclismo como este chaval que surgió de Parets del Vallés, en medio de amistades que gustaban de hacer muchas cosas que un crío que quiere ser ciclista tiene prohibidas, ya se sabe, la vida loca, la noche, las chicas…

Al acabar la pasada Flecha Valona, Purito escribió un tweet de esos que sólo él acostumbra a hacer.

1

No es la primera vez que lo hace, en la Vuelta pasada escribió de Fabio Aru con esta sinceridad, otras veces lo ha hecho con Froome y Nairo. Si ha escrito algo de Contador, no lo recuerdo. No todo el mundo puede ser tu amigo.

El tweet de Purito sobre Alejandro Valverde destila la sinceridad de la que siempre se ha preciado este ciclista que tuvo su gran lección de vida el día que su padre le castigó por un absurdo berrinche tras una carrera que no le había salido bien. No es sencillo escribir así, hace dos años y medio el catalán y murciano protagonizaron el desenlace más increíble de los Mundiales.

Reconocer la superioridad del rival, no resguardarse en el “sexo de los ángeles” para justificar tu derrota, engrandece al personaje, casi más que cuando gana o es protagonista absoluto. En Huy Purito ha ganado una Flecha Valona y una etapa del Tour, a Froome nada menos, y el miércoles estuvo un escalón por debajo de los mejores.

No sabemos si Purito tiene cuerda para rato, no es un crío. En su carrera, fecunda en éxitos y también en anhelos no realizados -ganar una gran vuelta o imponerse en una Lieja-, siempre han habido altibajos, sin embargo acostumbra a volver.

Lo que no es de recibo es que a su tweet sobre Valverde, recibiera veladas invitaciones a desistir por tema edad de triunfos mayores. Me acuerdo de aquella etapa en la que se jugaba el Giro y atacó a Hesjedal en el Mortirolo. “Menudo gilipollas” llegué a leer de algunos. A veces la pasión nos deja secos de ingenio y recurrimos a la caballería cuando ni el personaje ni lo que hace lo merecen.

Yo me quedo con lo que leí de Purito tras acabar la Flecha, porque en este mundo “superprofesionalizado” las elementales reglas de cortesía y el reconocerle el mérito al rival, parece un tema tabú.

Imagen tomada del FB de Fleche Wallonne

Publicidad

1 COMENTARIO

Deja un comentario