Movistar siempre elige el camino complicado

1
5
vistas

Alejandro Valverde logró finalmente acceder al podio del Giro de Italia. Cualquier comentario sobre este ciclista huelga: podio y etapas en las tres grandes como sólo 16 en toda la historia han logrado, un palmarés que en breve sobrepasará las cien victorias, omnipresente todo el año, corredor accesible al aficionado, entrega y pasión por igual, amor a su oficio y al ciclismo, amamanta un equipo de base,… Dicho todo esto, que no es poco, es mucho, es el equivalente a varios ciclistas en uno, creo no equivocarme diciendo que Valverde es podio del Giro a pesar de su equipo.

Obviamente Alejandro nunca hablará mal de sus compañeros, porque es una excelente persona, trenza amistad profunda con algunos y además estos no tienen culpa de una pizarra pésima no, lo siguiente. A las ocasiones fallidas de la primera semana, cuando habían dos bazas en liza, se le añaden otras posteriores. Para muestra lo del otro día, el equipo avanzó varias unidades en el Agnello y casi ni pudieron ayudarle, más allá de uno de los siempre, del de de confianza, José Herrada, que nunca falla, como Castroviejo, como los Izagirre, como Erviti. Entendemos que la labor de otros, la de Rojas, en concreto, se refiere a cuestiones tan poco visibles al público que le hacen imprescindible.

Hace una semana comentamos esto sobre el Movistar Team y esa mácula dorada e incorruptible que el conjunto azul se ha sabido ganar entre la audiencia merced a sus voceros, que son muchos y mucho más potentes que este mal anillado cuaderno. Pero creo que los árboles no nos dejan ver el cielo si nos quedamos con el dato del podio del murciano porque, me repito sobre lo dicho, suena incoherente decir querer ser, cuando lo eres ya, el mejor equipo del mundo y pero centrar el tiro en el podio. Algo no cuadra. Nibali dijo querer ganar el Giro, que decir otra cosa era absurdo y corrieron, él y su equipo, que no es el mejor del mundo, a una. Ganaron.

Nadie, ni siquiera los más firmes defensores de la escuadra telefónica, que los hay y muy convencidos, pueden asegurar a qué ha corrido por ejemplo Giovanni Visconti, quien muchos han comparado con Rui Costa con la salvedad de que el portugués se ganó premios gordos por su indisciplina y rebeldía, ante situaciones absurdas, como esperar a Valverde cortado en una etapa llana del Tour de hace tres años cuando estaba todo perdido para el murciano y Nairo, atento, aguantaba, delante con los mejores. Mirar a Visconti en el espejo de Scarponi, Plaza, Kangert,… es irrisorio.

Si más vamos atrás, qué vemos. Movistar sólo ha ganado una gran vuelta con su nombre en el pecho del maillot de “chez Unzue”. Fue en el Giro 2014 y porque Nairo salía con los galones absolutos, toda vez se le apartó del Tour. Aquella carrera tuvo un momento clave, el descenso del Stelvio que no hizo otra cosa que acelerar la superioridad del colombiano frente a unos rivales que esperaban no sé qué de la organización.

Si quitamos ese Giro ¿qué le queda al equipo azul? pues a mi juicio, una cascada de actuaciones a medio gas que expresan abiertamente un “quiero y no puedo”. Mirad el último Tour, dos ciclistas en el podio sin haber tentado en serio la primera plaza, en la Vuelta esos dos ciclistas no estuvieron porque sencillamente arrastraban el cansancio de Francia.

Años atrás recordamos por ejemplo la Vuelta de 2012, cuando Alejandro Valverde podría haber aspirado a mucho más si el día de Fuente De no se queda haciendo compañía a Purito, líder roto, mientras Contador iba con todo a por la general. Nadie en el coche pudo decirle que la carrera estaba adelante. Son ejemplos, píldoras. Otras carreras no las disputaron porque sencillamente no tenían el hombre para hacerlo, peso es harina de otro costal, ahí con o sin estrategia es complicado armarla, a no ser que te apellides Nibali y seas una mosca cojonera o Contador, y nunca bajes los brazos.

Siempre que Valverde ha compartido responsabilidad de líder con alguien las cosas no han sido claras. Pasó el año pasado en el Tour, en el que la recalcitrante táctica saltó por los aires a diario hasta que al final movieron el árbol para darse cuenta que no había tiempo material de desbancar a Froome. La obsesión de meter a Valverde en el podio lastró las opciones de triunfo de Nairo quien cruza los dedos para que eso que dice el murciano sea cierto y se borre de la general a la primera oportunidad.

A nadie se le escapa situaciones como las de Izagirre y Nairo en Romandía, con el colombiano atacando con todo y su compañero de amarillo y yendo como un tiro. No ven que Froome salvó el Tour por Poels y Porte o que Nibali se ha apoyado en su equipo a diario para imponerse en su segundo Giro. No ven eso, no hay autocrítica, no hay convencimiento de hacer las cosas mejor.

Sí que ven el grano en el ojo ajeno, con Chente, el mismo que no sabía qué cara poner, cuando Amador se vestía de rosa, acusando de que las motos ayudaron a Nibail hacia Risoul. Esas declaraciones, tan gratuitas en el ese momento, se deben astestiguar con hechos, fotos y pruebas o si no mejor no hacerlas. Y ojo, porque la vorágine de admiración hacia el ganador del Giro no debe hacernos perder de vista quién es Nibali y qué manejo hace de las motos, los coches y todo lo que pueda beneficiarle…

En unas semanas más, en unas semanas el Tour, al que Nairo va solo como líder, sobre el papel, también iba hace un año.

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

INFO

El modelo Cruz Bike-Rack N es un portabicicletas de techo en acero (negro).

1 COMENTARIO

  1. Excelente Reflexión!!!
    No puedo estar mas de acuerdo! Y espero que lo lea alguien para…aprender un poco, todo les saldría mejor! 🙂

Deja un comentario