Connect with us

La renovación alemana del Katusha

Katusha equipo ciclista joanseguidor

Ciclistas

La renovación alemana del Katusha

La renovación alemana del Katusha

Cambrils ZC, Gran fondo

Katusha, proyecto ruso sin apenas rusos en vanguardia

Dice la Wikipedia que Katusha se presentó al mundo del ciclismo el día de nochebuena de 2008. Vamos camino de nueve años. Cuenta la misma fuente que el primer año dos corredores dieron positivo, Toni Colom y Christian Pfannberger. Ivanov, calvo como el que esto suscribe, ganó la Amstel Gold Race, el mejor premio del arranque de un equipo que tenía por objeto poner en valor el potencial del ciclismo ruso, con el mentado Ivanov, pero con Karpets y Botcharov.

Qué diferente aquel Katusha del actual. El presente se escribe en alemán, en alma, esencia y práctica. No sé si será por el co-patrocinio de Alpecin, por el anterior desembarco de ex ciclistas alemanes en el staff, no sabemos el motivo, pero el acento es claramente nibelungo.

Katusha, azul de inicio. Azul de hombros, con matices blanco. Katusha, hoy blanco con mitad roja, colores que hablan de un cambio, de una permuta, de los colores que marcan el ciclismo moderno.

Ya conocemos la plantilla, e incluso maillot de los rusos de origen para el nuevo año. Tony Martin al frente, y sobretodo Kittel, Marcel Kittel, el tipo rubio, pelazo, al frente con un equipo pensado para él, porque el mejor velocista de la actualidad lo merece. Es, tras Mark Cavendish, el mejor llegador en activo del Tour, estadísticas en mano.

Ilnur Zakarin y su asidero, el podio en la Vuelta, mantienen la raíz rusa que movió todo el proyecto. Desde ahí cuesta adivinar, a ojos de los profanos, nombres de la gran madre patria.

Cambio aparente y no sé si también en esencia sobre los planes iniciales, aunque si repasamos la trayectoria de trasatlántico ruso veremos que no es inusual. Katusha es un equipo que ha vertido recursos en la promoción de otras figuras en detrimento de lo ruso, porque lo ruso, puramente dicho, en ciclismo, no sale tan fácilmente.

De hecho ahora Katusha suena alemán, es espíritu alemán, pero cuando Dimitri Konishev era punta de lanza hubo un grupo de españoles que hizo fortuna. Joaquim, Purito, es la cabeza visible de esa suerte. Fue tres años el mejor ciclista del mundo, pisó el podio de las tres grandes, ganó etapas en las tres e incluso se hizo con un monumento como Lombardía.

Con Purito convivió un grupo de españoles que empezó por el pionero, Joan Horrach, y siguió por los incondicionales Dani Moreno y los recién retirados Alberto Losada y Angel Vicioso. No fueron cualquier cosa, cuando ellos pasaban, es que iban a por algo, sabían lo que perseguían, infundían respeto. Que un tipo con la trayectoria y sapiencia de “el maño” se hiciera hueco en la vanguardia del grupo, era el anticipo a la tormenta.

Y no sólo eso, en Katusha creció el palmarés, bagaje y caché Alexander Kristoff, el noruego con aspecto de estibador que les dio un monumento y etapas en el Tour, y medio mundo.

Eso ha sido Katusha, y eso lo ha sido sin rusos en vanguardia, o con rusos contados con los dedos de la mano en vanguardia. Ahora quieren nuevos bríos en alemán, el idioma de velocidad, de todo rápido, de la efectividad.

Imagen tomada de FB de Team Katusha Alpecin 

INFO

Muévete por donde quieras sin cargar con tu bici porque te la lleva Nacex

 

Clic para comentar

Deja un comentario

Más en Ciclistas

Advertisement
Advertisement
Advertisement
Inicio