La reválida de las balas azules

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Adivinar, hacer alguna cábala sobre lo que va a pasar con el Team Movistar, a la vista de como están las cosas, es aventurar sobre la suerte del ciclismo español en general porque el equipo azul tiene una importancia transversal sobre el potencial del país que, no olvidemos, lidera la clasificación UCI desde hace unos años.

Las balas azules son de varios tamaño y calibre, pero sin embargo la primera cosa que se le exige a un equipo que ha sido el mejor del mundo, números en mano, desde hace dos temporadas, es ganar la carrera más importante y eso no es otra cosa que el Tour de Francia, la prueba que por otro lado ha marcado la agenda histórica de esta estructura de más de treinta años.

Y para el Tour la baza es colombiana, y se llama Nairo Quintana, el corredor que con una dosis de concentración en los primeros días y mayor ambición en las jornadas clave, obviando la intrínseca racanería que preña las decisiones de sus directores. Aunque Froome es mejor en conjunto, Nairo crece cada año, tiene un recorrido que le conviene y una ambición que no denota su amigable aspecto.

A la derecha de Nairo, un Valverde que sinceramente lo quiere todo pues se filtra que quiere hacer las tres grandes, posiblemente ya en Mallorca esté a punto, quiera ganar en las Árdenas y Mínguez le tiene como líder absoluto para los Juegos, una carrera clave pues no se le van a presentar muchas ocasiones para ganar una prueba tipo mundial-olimpiada.

Abriendo el foco, la segunda línea invita a ser ambicioso, aunque las metas de estos acaben donde empiezan las propias de los líderes. La jerarquía es la que es y las opciones para Ion Izagirre, Dani Moreno -volvió a casa esta Navidad-, Giovanni Visconti y cía no serán muchas  a no ser que se vayan más allá de las tres grandes y mejores clásicas.

Hay expectación por saber si con Carlos Betancur hay opción de recuperar ese ciclista que maravillara en el Giro de hace tres años y ver cómo encaja Andrey Amador que se lerecompense su cuarta plaza en la grande italiana alineándole a Valverde para el próximo Giro. La reválida de Juanjo Lobato será pronto y en San Remo tendremos una nota a todas esas grandes maneras que siempre ha evidenciado.

Nuestra mirada alcanza a largo plazo y en ese sentido nos atrae mucho lo que pueda hacer un corredor como Jesús Herrada, quien camina por las primaveras de Aru, Kiatkowski y otros privilegiados por la precocidad. Rubén Fernández y Marc Soler cierran el círculo, sinceramente con ganas de verles en tesituras mayores para que un día dejen de responder la manidísima pregunta de si hay relevo en el ciclismo español y si ellos se consideran parte del mismo.

Dibujo de @Zapa9MFS 

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