La crónica vintage de un ciclismo vintage

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La primera edición de “La Pedals de Clip” (después de celebrarse durante dos años de manera no oficial) que organizó para el día de ayer la veterana Unión Ciclista Vilanova, reunió lo más selecto de las categorías aficionadas, con el respetable número de 160 ciclistas que acudieron a la voz del árbitro señor Carles Soler. La calidad de todos ellos era promesa de gran batalla y a toda fuga no le faltaría la debida réplica. Los organizadores de la prueba que se celebró el domingo por las tierras catalanas de la comarca del Penedés, a fuerza de sacrificios para que la prueba alcance el mejor éxito, lograron una importante representación de ciclistas de distintas regiones de España, alineándose clubes de Baleares, Andalucía, Aragón, Vascongadas, Valencia, Castilla la Nueva y la Vieja, Murcia y Cataluña, que nos deleitaron con una marcha muy diferente a cualquiera de las reservadas durante la temporada.

La representación de estos muchachos suscitó inusitado interés y expectación, especialmente para poder comprobar la actual puesta a punto de nuestros seleccionados como Pepe Recio, Celestino Prieto, Miguel Ángel Iglesias, Jaume Vilamajor, Vicente Iturat, Pedro Torres o el héroe local Jordi Grau, que dieron color a esta edición, en el transcurso de la cual algunos de los futuros ases revelaron sus aptitudes rodadoras.

A la hora señalada, las 9 de la mañana, los participantes tomaron la salida en la Rambla de Cataluña, en el centro de la bella población de Sant Martí Sarroca, acompañados por la asistencia de las motos de Moto Club Vilanova y Moto Clàssics del Penedés, además de los vehículos de la organización formando una serpiente multicolor de más de 200 personas para cubrir los 72 km de que constaba el circuito, recorriendo las provincias de Barcelona y Tarragona, una tierra de vinos y cavas.

En un principio los participantes se sometieron a una constante vigilancia camino de Torrelles de Foix, entrando en calor poco a poco, dada la fresca temperatura y el cielo nublado, para finalmente marcar un buen promedio camino de las viñas de La Verna y El Cosconar, con algún intento de escapada que animaron la prueba, aunque pronto fueron anulados por el grupo que mandaban las figuras.

La marcha cambió por completo cerca de La Rovira Roja, a la que se llegó por un tramo de tierra donde hubo una primera criba que motivó algunos pinchazos. La prueba seguía ofreciendo numerosos alicientes a su paso por Guardiola de Font-Rubí para de nuevo afrontar los ciclistas, siempre comandados por los ases del pelotón, en el grupo de cabeza, otro tramo de camino rural hasta Puigdálber. La marcha, a muy buen ritmo, se dirigía ahora hacia Can Cartró, donde giraron por una nueva pista hasta Santa Fe del Penedés, donde la fatalidad recayó sobre uno de los favoritos, el gran Manolo “Mago Tusinu” que sufrió un pinchazo que le privó de mantenerse en cabeza de pelotón y que con desespero sacaba rápido su rueda delantera, levantándola, intentando llamar la atención del coche taller. Una imagen que se nos quedó grabada para el recuerdo.

Más tarde algún rezagado pudo unirse al Mago de la carretera, pero entre nuevas averías y que muchos no pudieron seguir la veloz marcha de Manolo, finalmente tiró en solitario dirección a La Granada en busca del pelotón principal, demostrando hallarse en perfectas condiciones físicas, muy fuerte, enlazando pistas hasta Santa María de Vallformosa. Así se llegó hasta Pacs del Penedès y las bodegas Torres donde se efectuó el avituallamiento en el kilómetro 33 con buen vino y productos de la tierra, para seguir dirección Puigdassé donde algunos ciclistas, tras algunos fuertes estirones, pudieron distanciarse unos metros que fueron aumentando paulatinamente atravesando un largo tramo rompepiernas con tremendas bajadas de hasta el 17% de desnivel y afrontando el pelotón algunos muros donde los cambios echaban chispas, siempre comandados por los Iturat y compañía, que desarrollaban un gran esfuerzo pasando por preciosas masías y pequeños núcleos rurales como La Múnia o Cases Noves de Cal Marqués, cruzando Sant Jaume dels Domenys donde uno de los favoritos saltó, pasando completamente destacado y rodeado de vehículos que no cesaron de animarle durante la escapada, pasando veloz por núcleos como La Caronya, Cal Marqués y Les Cases Noves de la Riera.

En su persecución los ciclistas se dirigían dirección Romaní donde el genio de Celestino rompió también el pelotón, demostrando poseer unas cualidades dignas de admirar. En la subida al Alto de la Roca, el conjunto monumental del Castillo de Sant Martí Sarroca y la iglesia de Santa María, se desató la batalla final donde los ciclistas mostraron todo su potencial en un duro kilómetro que dio emoción a la prueba. Por delante seguía el escapado, quedando solamente en cabeza unos quince ciclistas para alcanzar la meta. Nuestro protagonista se colocó bien y atacó en el momento oportuno, seguro de sí mismo, sosteniendo un tren rápido. Parecía que lo iban a alcanzar, incluso se pusieron a su rueda pero a escasos 15 metros de la cinta, saltó irresistible al esprint el blanquiverde Poblet, uno de los mejores hombres de la generación que sube, llegando primero por sus indiscutibles cualidades físicas y tocando el cielo del Penedés, donde como recompensa a su esfuerzo el Alcalde de la ciudad, Sr Ramón Carbó junto a su concejal de turismo, Sr Óscar Gutiérrez, le rindieron gran homenaje junto a otros ilustres ciclistas, en medio de las cálidas ovaciones de cuantos presenciaron la llegada de esta interesante prueba que brindaron a la afición catalana los entusiastas directivos de la Unión Ciclista Vilanova. No faltó detalle alguno en la organización que cumplió fielmente su cometido, siendo aquella impecable en todos sus aspectos, colaborando muy acertadamente la Policía de Tráfico, la Policía Local y cuantos tuvieron alguna misión en esta primera edición de “La Pedals de Clip”, dejando la grata impresión de que muy pronto será la nueva Eroica del país.

Por Jordi Escrihuela, desde Ziklo, sueños ciclistas