La UCI, el investigador investigado

0
3
vistas

Estos mundiales en la bellísima región de la Toscana son la antesala de algo que no es baladí: la renovación de la presidencia de la Unión Ciclista Internacional, la UCI en siglas coloquiales. La carrera entre los dos presidenciales alcanza velocidad de crucero y no es momento de escatimar munición. ¿El problema? Que como siempre las vergüenzas del ciclismo quedarán desnudas y a la intemperie. Nada nuevo bajo el sol.

Desde la candidatura aspirante se juega fuerte contra Pat Mc Quaid, el patético ninot que creció a la sombra de Hein Verbruggen, ese tipo que dejó la UCI cuando vio que los negocios de una ciudad como Pequin en el circo olímpico podrían propiciarle más pasta que el siempre austero ciclismo.

Brian Cookson y compañía tiran de manual y atacan a Mc Quaid por el flanco débil, por el flanco que en definitiva todo presidente de todo gran ente puede ser vulnerable: la cultura antidopaje. Los elementos de su ataque tienen nombre y apellido: Lance Armstrong y Alberto Contador. Al primero se le dieron facilidades para volver a competir sin pasar los controles necesarios, al otro se le ofreció ocultar su positivo con dinero hasta que una filtración dio al traste con el plan. A ver ambas posibilidades situadas en la mesa por los aspirantes no creo que sean material nuevo bajo el sol, es más, lo curioso es que no se hable de ello más veces. Creo recordar a Alberto Contador, cuando surgió su positivo hace tres años por estas fechas, insinuar que esto se estaba solucionando con discreción.

Sin embargo, una vez más al final del camino el ciclismo quedará en entredicho pues si después de ver la cantidad de actores –es decir ciclistas- que ha quedado en el camino, el ente internacional aún sigue con tejemanejes sobre estas cosas qué nos habrá sido escondido. Estamos ante unas elecciones, sí, pero en este caso estamos ante el juzgador juzgado, ante el investigador, investigado. Aquí la discreción no se estila, aunque la quimio que se aplique propine desastres irreparables.

¿Ven ustedes a la FIFA rendir cuentas de sus cagadas? –miren el mundial qatarí del que incluso Blatter reniega-, ¿verdad que no? Pues eso.

Deja un comentario