La versión anglosajona del Tour de Perico

0
4
vistas

Hace un tiempo, a propósito de este post sobre la obra “Cuentos del Tour”, un lector de este mal anillado cuaderno expresó su interés por saber la versión oficial del Tour de Francia que hace 26 años ganó Pedro Delgado. Como el que esto firma está lejos de saber la verdad absoluta y lo que se coció en aquel éxito, y aprovechando el impás del día de descanso, aprovechamos para traer aquí la versión anglosajona expresada en el libro 100 Tours que hace unos días pude presentaros. Ojo es una versión, que choca contra lo que a este lado de los Pirineos se ha contado, y por eso la traemos a estas líneas.

En el relato de aquella edición, encabezado por un sintomático “Un maillot amarillo manchado”, vemos cuán diferentes se ven las cosas despendiendo desde donde se observen y cuán diferente se puede narrar y contar para la posteridad. Nada que ver con las páginas y páginas vertidas en España.

El autor, irlandés de procedencia, sitúa la acción a cinco días del final, en Burdeos, toda vez la carrera había superado los Pirineos para mayor gloria del entonces maillot amarillo, Pedro Delgado. En el programa sobre el Tour de la tarde, el presentado Jacques Chancel anuncia una tormenta alrededor de un control antidopaje. Por la noche, en el espacio de Antenne 2, Patrick Chêne suelta la andanada: “Positivo de Perico Delgado, positivo del líder del Tour”. La teoría de la intoxicación por beber de una botella de un espectador durante una subida es la primera explicación que se da desde los círculos del ciclista.

En los laboratorios, celebérrimos ya, de Châtenay- Malabry, próximos a la capital, se espera dar con la verdad analizando el frasco B. Si éste arroja un resultado adverso, a Perico le caerían diez minutos de penalización, cayendo de la primera a la séptima plaza, exactamente igual que les pasó a Michel Pollentier –el que llevaba orín en una pera adjunta al control- y Angel Arroyo en el Tour de 1979 y Vuelta de 1982, respectivamente. Un mazazo, un golpe en toda regla: del glorioso primer puesto a nada estimulante séptimo.

El resultado dio la sustancia probenecid, la misma que se ha llevado por delante al Daryl Impey pocos días antes de este Tour. La sustancia en cuestión es un antinflamatorio, susceptible de enmascarar otras cosas, que generaba suma controversia por estar prohibido en un listado, el del COI, pero no en el de la UCI. Ese recoveco legar fue perfecto para que “el lobby español”, como lo llama el autor, actuara a favor de Perico, quien tuvo finalmente su Tour.

A pesar de lo airoso del resultado, lo cierto es que aquella edición, mires el libro que mires, sigue siendo muy controvertida, incluso si se pone negro sobre blanco con el caso de aquel holandés de larga melena llamado Gert Jan Theunisse que recibió su castigo en toda su amplitud. En aquella historia se produjeron airados encontronazos como los de Bernard Hinault contra Le Figaro, si el primero considero a Perico un legítimo ganador, el diario puso en cuestión todo el proceso, un proceso en el que estuvo inmiscuido un nombre, el de François Bellocq, un médico muy controvertido cuya implicación con el ganador de ese Tour no quedó resuelta.

Con todo, y a pesar de lo muy confuso de la historia, sí que convenimos que a Perico le sonrió la inocencia que hoy se le niega a todo ciclista. Aquel folletín hubiese explotado por ejemplo el año que se echó a Rasmussen del Tour y el desenlace habría sido muy diferente…

Foto tomada de www.ciclo21.com

Deja un comentario