Las entrañas de Roubaix (y 2)

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El primer vencedor en Roubaix, lo reiteramos, fue el alemán Jozef Fischer, un ciclista bien conocido en aquellos tiempos. Registró un promedio casi inaudito de 30,162 kilómetros por hora. El holandés Peter Post fue hasta fechas recientes el que poseía  la mejor marca desde 1964, bajo una media de 45,129 kilómetros a la hora, una cifra que parecía inaccesible. Cabe afirmar que en aquella jornada sopló de espalda un fuerte viento que hizo volar a los corredores, algo así como una mano invisible que asomó durante la contienda. Con todo, tarde o temprano, los récords caen a pesar hay marcas que se resisten. Al cabo de medio siglo, en el año 2014 y en su 112ª edición, una larga historia, el holandés Niki Terpstra cubrió los 256 kilómetros de recorrido bajo un promedio extraordinario que superó todas las expectativas. La marca quedó registrada al alcanzar un promedio de 45,490 kilómetros a la hora, una gesta a todas luces memorable, una gesta de oro que no podemos olvidar.

Esta competición, quizá no se sepa, empezó por disputarse detrás de bicicletas entrenadoras, salvo en los años 1898, 1899 y 1900, en que los corredores eran protegidos cara al viento por sendos automóviles. A partir del 2010 se suprimió esa ayuda complementaria. Así se comenta en las crónicas de aquella época en que el ciclismo empezaba a ser un deporte rudo pero muy popular entre las gentes.

Los españoles, una ambición incompleta

Los representantes españoles, hay que hacer mención, han quedado un tanto al margen, salvo las prestaciones logradas por el catalán Miguel Poblet, segundo en el año 1958 y tercero en 1960. Mientras que Juan Antonio Flecha, de origen argentino pero catalán de adopción, hizo el tercero en la edición del año 2005; el cuarto, en el 2006, el segundo, en la temporada siguiente, y volvió a ser tercero en el año 2010, un podio que le fue muy familiar aunque no culminara su poderosa acción con la conquista siquiera de una la corona como vencedor, una ambición truncada.

Ciclistas que están en el candelero      

El belga Roger de Vlaeminck consiguió cruzar la meta de Roubaix como ganador en cuatro ocasiones (1972-1974-1975-1977), un dato nada despreciable que ensalza a este duro corredor que destacaba entre otras cosas por su gran envergadura. Figura en paridad con él, su compatriota y bravo luchador Tom Boonen (2005-2008-2009-2012). En un escalón inferior, con tres victorias, debemos nombrar con distinción a los belgas Gaston Rebry, Henri Van Looy, Eddy Merckx y Johan Musseeuw; al francés Octave Lapide, al italiano Francesco Moser y al suizo Fabian Cancellara. Por naciones es Bélgica la que sigue capitalizando el dominio en esta prueba, con 56 victorias. Le siguen tras la estela algo más tarde: Francia, con 28, e Italia, con 13.

Estadísticamente hablando, hubo un belga, Raymond Impanis, que posee hasta la fecha otra buena marca. Participó en esta clásica que nos ocupa nada menos en  dieciséis ocasiones. Hay un holandés, llamado Servais Knaeven, que acaba de concurrir  en esta última edición y que se hizo también notar en su primera parte. Tal corredor ha conseguido alinearse quince veces en la citada prueba. Lo curioso del caso es que tanto uno como otro, solamente han podido adornar su historial con una sola victoria en esta prueba de tan alto prestigio internacional. Son datos que perduran en nuestras memorias.

Por  Gerardo  Fuster

Imagen tomada de www.bikerumor.com

INFO

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Para poder trasportar correctamente tu bicicleta con el embalaje NACEX BICIBOX, debemos tener en cuenta lo siguiente

– Se debe girar y desmontar el manillar

– Se deben desmontar los pedales y ruedas (una o las dos dependiendo del tamaño)

– Se deben proteger los elementos sensibles (cuadro, tijas) y aquellos que queden desmontados con papel burbuja o similar

– Introducir en la caja cuidadosamente evitando golpes y arañazos

– Transportar siempre en posición vertical

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