Las reivindicaciones de Niki Terpstra

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No recuerdo si fue en 2004 o un año después cuando entro en marcha lo que llamaron el UCI Pro Tour, que no fue otra cosa que el germen de lo que hoy conocemos con el World Tour. Entonces aquella iniciativa le dio la vuelta cual calcetín al ciclismo e introdujo nuevas competiciones como Plouay y las vueltas a Alemania y Polonia en el máximo nivel. También crearon el Eneco Tour, un invento contra natura para una zona que no ama, vive por y para el ciclismo. Creíamos que una vuelta por etapas en el territorio de las clásicas era contradecir la esencia del sitio, tampoco entendimos que se disputara en verano, cuando esas tierras florecen en primavera, en lo que a ciclismo se refiere.

Sin embargo, la realidad del Eneco Tour nos ha dejado sin motivos ante esas aseveraciones. La carrera a caballo entre Países Bajos y Bélgica es una de las mejores competiciones de la campaña. Estos años un ciclista como Tim Wellens se ha descubierto en la carrera que ha ganado dos veces. Lo hizo con jornadas realmente bonitas, en cerrados duelos con corredores de nivel de Tom Dumolin en parajes tan lejanos en lo ideológico como el Kappelmuur o La Redoute.

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La edición que acaba de concluir ha sido emocionante y otra vez ha ofrecido una traca final para recordar. A una semana que ha puesto en liza contrarrelojes individual y colectiva, llegadas al sprint y fugas que llegan in extremis, se le ha sumado la etapa del Kappelmur y Bosberg, las dos cimas míticas del Tour de Flandes, carrera que no las visita desde 2011.

La etapa como digo ha sido excepcional, dedicadle un rato, si no habéis podido disfrutarla. Por primera vez en mucho tiempo, en algo que no hacen en primavera, el Etixx corrió a ganar y sin complejos en un terreno que no le es extraño. Eliminado por caída Dennis, esperemos que pueda estar en la crono del mundial, el equipo azul abrió el tarro con Niki Terpstra, un ciclista que es gris y contenido en abril, pero que este domingo de tierno otoño ha volado con ambición y calidad hacia el triunfo.

Terpstra ha ganado porque, como otras tantas veces, el equipo resulta clave en ciclismo y Etixx movió bien las cartas ante la descomposición de BMC y la invisibilidad de Tinkoff en los momentos clave. Peter Sagan esta vez no cogió el corte bueno. El eslovaco es humano, no es infalible, y hoy le han pillado. Noticia. Le tocó trabajar por detrás, aprendió de la dureza de ir en retaguardia pero los Etixx le ganaron por la mano.

Del Eneco sale un ganador que es un ciclista que nos encanta. Terpstra es víctima de la satuacion de buenos corredores que se cobijan en la sombra de Lefevere, y eso al final causa que alguien se frustre. Esperemos que para la campaña que viene las cosas se le den mejor, porque es tristísimo ver a corredores de su caché, o a Zdenek Stybar, de secundarios en una superescuadra que un día, aunque no se lo crean, no tendrán a Tom Boonen.

Imagen tomada de FB de Etixx

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