#LaVuelta 3: Se caen pronto las caretas

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No había la menor duda de que esta etapa, la tercera, que culminó en la cima de la exigente ascensión al denominado Mirador de Ézaro (A Coruña), ubicado estratégicamente en el último respiro de la contienda, tenía un especial atractivo en los kilómetros finales que puso en evidencia a los principales contendientes en las durísimas rampas que delataban el 13 % de pendiente media, con algún tramo que marcó un porcentaje de nada menos el 29 %. Esta cita fue suficiente para poner algo más a las claras tal como van las perspectivas de esta 71ª edición de la Vuelta a España, que acaba apenas de iniciarse y que lleva cubiertas ya tres etapas.

Las dos primeras, hay que decirlo, dieron poco de sí sin despreciar la espectacularidad vivida en la primera jornada disputada bajo las manecillas del reloj en la modalidad por equipos, que sirvió más bien para dar colorido a la caravana multicolor en presencia de miles de aficionados que se congregaron a lo largo de su sinuoso y difícil recorrido.

Aunque no nos lo imaginábamos, la tercera etapa nos ha brindado una emoción e incluso incertidumbre que en realidad bien deseábamos. Aunque hubo una escapada de siete valientes, apenas dado el pistoletazo de salida que dio la consabida movilidad a la jornada, el desarrollo de los acontecimientos tuvo lugar en el curso de sus postrimerías. El francés Alexandre Geniez, que se benefició de la fuga matutina citada, supo mantener el temple y vencer con suficientes arrestos la consabida etapa con una ventaja de apenas una veintena de segundos sobre el murciano Rubén Fernández, que destapó la caja de los truenos en el último momento de la etapa y que le ha valido pasar a ocupar el liderato, desbancando al polaco Michal Kwiatkowski, una ostentación un tanto efímera cara a los hechos vividos a última hora.

No todo es coser y cantar

Otros que sacaron provecho de la jugada fueron el español Alejandro Valverde, siempre en primera línea, el británico Chris Froome, infatigable en resistencia, y los colombianos Johan Esteban Chaves y Nairo Quintana, con los que hay que contar, en tanto que Alberto Contador, que merece cierta consideración, perdió fuelle en las agresivas rampas mencionadas; es decir, al perder 54 segundos sobre el corredor galo, vencedor de la etapa, y 28 segundos sobre Valverde y compañía, colocados hoy en posición prevalente.

Es un lastre de tiempo que el ciclista madrileño asume en estos inicios y que aunque no lo parezca puede tener una repercusión negativa cara a las jornadas que se avecinan, incluso evaluando el factor moral que le acompaña. El oficio de ciclista tiene sus ingratitudes sobre el asfalto de la ruta. No todo ni mucho menos es coser y cantar, como afirmamos aquí de manera un tanto de pasada.

La clasificación general posee algo más de identidad

En la parte postrera, parecía toda una odisea el contemplar como los ciclistas se retorcían, torturando cuesta arriba sus bicicletas. Todo un espectáculo dantesco el vivido en este rincón en donde aparece la visión de las aguas del río Xallas, que desembocan con ímpetu y en cascada directamente al mar Atlántico. Fue un golpe final sobresaliente, único. Para ser recordado. Estamos de acuerdo en admitir que con un par de kilómetros tan sólo no eran suficientes para reproducir algo así como un cataclismo. Nada más lejos de la realidad. Fue todo algo así como una película fugaz, un fogonazo, que no llegó a romper los ladrillos que sustentan la tabla de la clasificación general. Hemos de decir que todo simplemente sigue bajo una pauta a pesar de lo vivido. Con dos kilómetros en guerra lo único que hubo fueron unos segundos de tiempo en más y en menos que favorecieron a unos y perjudicaron a otros en un ambiente, eso sí, muy emotivo, pero sin acusar una aguda trascendencia. No había para más.

Por eso decimos que la etapa tuvo un impacto un tanto relativo. No se podía exprimir más el limón, diríamos en un sentido amplio de la palabra. Insistamos manifestando que el actual líder, el murciano Rubén Fernández (25 años), la sorpresa actual, el ciclista belicoso que cuenta con un triunfo absoluto en la Vuelta al Porvenir de la temporada 2013, un mérito internacional de carácter más que extraordinario. Fernández, pues, cuenta en la tabla de la general con una ventaja escasa de 7 segundos sobre su compañero de equipo, Alejandro Valverde, que se enfunda bajo la misma casaca del Movistar Team; mientras que el británico Chris Froome, atento vigilante, le separa un cómputo de 11 segundos.

A continuación, se sitúan los colombianos Johan Chaves y Nairo Quintana, y el veterano asturiano Samuel Sánchez, que sigue acumulando méritos en con sus piernas en la carretera. Pero a lo dicho debemos recalcar que queda mucho camino por delante para poder comentar los acontecimientos con más base o solidez. La Vuelta acaba de empezar con sus veintiuna etapas en litigio.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada de FB de la Vuelta a España

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