#LaVuelta 5: La escabechina de Lugo

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La quinta etapa de la Vuelta, con final en la ciudad de Lugo, no nos descubrió nada nuevo, salvo una llegada muy accidentada en la que varios corredores se vieron implicados en una caída general que afectó al gran y apretujado pelotón. Sucedió a tan sólo a dos kilómetros de la meta; es decir, en los momentos trascendentes en donde debía dilucidarse el ganador de la jornada. La carretera en ligera ascensión, más bien estrecha y tortuosa, transitaba junto a la célebre muralla, un bien conocido eslabón histórico que posee la citada población. Este final complicó las cosas y la mayoría de ciclistas se vieron implicados en este tumulto de última hora un tanto inoportuno, un hecho que viene sucediendo con frecuencia en esos últimos tiempos en cualquier carrera por etapas o incluso en las competiciones clásicas, siempre y cuando en varias ocasiones el triunfo queda en manos exclusivas de los velocistas, cuando se hacen dueños de la situación.

Hay que decirlo a viva voz que son numerosos los corredores que concurren frente a unas carreteras que no dan más de sí, y más tomando en consideración el ritmo frenético y hasta alocado que alcanzan los corredores montados en sus bicicletas sobre el asfalto. Es un gran riesgo que nadie niega y que se afronta en estas alborotadas llegadas. En el último respiro de la etapa, hubo unos pocos corredores que se salvaron de la tormenta o de la quema, correspondiendo el triunfo finalmente al belga casi veterano, Gianni Meersman (30 años) sobre el luxemburgués Laurent Didier, el francés Kévin Réza y el español Luis León Sánchez, los agraciados de la etapa. Por segunda vez en esta edición de la ronda española, Meersman se ha llevado los laureles de la victoria; es decir, dos primeros puestos de entre las cinco jornadas en litigio disputadas, un balance realmente válido para este hombre del pedal que milita en las filas de la escuadra Etixx-Quick Step, entidad radicada en el Ducado de Luxemburgo.

El corredor flamenco pasó a ser profesional en la temporada del año 2007. Es un corredor hábil y rápido con un historial que ha brillado por esta punta de velocidad que posee, dándole un cierto prestigio en el mundo del pedal, en donde ha conquistado un buen número de etapas en las pruebas de largo kilometraje. Nació en la localidad de Tielt, emplazada en la región del Flandes Occidental.

Sumergidos en lo que dio de sí la etapa que nos ocupa nos sinceramos afirmando que tuvo una primera parte un tanto monótona asediada en algunos momentos por la lluvia y también por los vientos que soplaban de costado sobre los ciclistas. Por otra parte un poco de colorido nos lo dio el dúo protagonizado por el portugués Tiago Machado y el francés Julien Morice desde casi dada la señal de partida, que tuvo lugar en la pequeña localidad gallega de Viveiro. En perfecta colaboración anduvieron juntos hasta las primeras rampas del Puerto de Marco Álvare (3ª categoría), que se situaba a 53 kilómetros de la meta, único punto de dificultad de la jornada. Machado persistió en el esfuerzo y prosiguió la aventura en solitario, un factor que a la larga pagó y más concretamente a una quincena de kilómetros de la llegada.

En las mismas calles de Lugo, cuesta algo empinada, se vislumbró un ataque por obra del australiano Simon Clarke y el belga Philippe Gilbert, que ya no pedalea con la convicción de tiempos pasados. La estocada fue neutralizada por el pelotón. A continuación se produjo una espectacular caída del holandés Kruijskwijk, seriamente lesionado y auxiliado por el personal de la Vuelta. Si este accidente tuvo su eco más repercutió en el ambiente cuando varios integrantes del grupo delantero se vieron por los suelos también. La situación nos pareció con visos de hasta dantescos. La etapa nos pareció que quedó maltrecha y dolida por este acontecimiento tan revuelto entre hombres y bicicletas amontonadas sobre una calle incapaz de absorber la caravana multicolor rodada y ante un público delirante con su presencia.

Tras lo contemplado y evaluado deducimos que la clasificación general apenas ha sufrido sonadas variaciones. En esencia todo queda casi de la misma manera en lo que se refiere a las primeras posiciones y más asimilando que en el reglamento de la Vuelta se establecía que cualquier incidencia de esta índole existe una dispensa cuando el hecho acontece dentro del espacio de los tres últimos kilómetros. Por tanto, el colombiano Darwin Atapuma puede estar tranquilo un día de más como líder, con una ventaja de 28 segundos sobre el español Alejandro Valverde (2º). Acto seguido figuran el británico Chris Froome (3º), a 32 segundos; los colombianos Nairo Alexander Quintana (4º) y Joham Esteban Chaves (5º), a 38 segundos, y nuestros otros dos españoles Samuel Sánchez (6º) y Rubén Fernández (7º). Son datos que nos reconfortan a pesar de que todavía nos quedan por delante dieciséis etapas por cubrir. ¡Casi nada!

Por Gerardo Fuster