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Lieja, la contracrónica

Mundo Bicicleta

Lieja, la contracrónica

Endura LDB Di17
Cambrils ZC, Gran fondo

El desarrollo de la clásica Lieja-Bastoña-Lieja nos llenó de emoción en el transcurso de los últimos compases de la carrera, carrera que nos mantuvo en vilo ante la incertidumbre del resultado final. Parecía que los españoles más representativos, Alejandro Valverde, Joaquim Rodríguez e incluso Daniel Moreno, tenían opciones sólidas para ganar la partida, una partida complicada entre un grupo de escogidos que sobresalieron en la temida Cuesta de San Nicolás, que se situaba estratégicamente a 8 kilómetros de la línea de meta.

La incógnita se zanjó de manera definitiva en los últimos metros de carrera, en el último respiro, ante la decidida acción llevada a cabo por el español Alejandro Valverde, protagonizando un golpe oportunista y tácticamente inteligente que le brindó una muy importante victoria -la tercera-, en virtud de que las anteriores se localizan en los años 2006 y 2008. El corredor murciano, con 35 años sobre sus espaldas, aprovechó eficazmente su actual buen estado de forma para imponerse con todas las de la ley. Aún suena en nuestros oídos el entusiasmo desplegado por los aficionados españoles ante el reciente triunfo en la otra clásica, la Flecha Valona, hazaña que nos brindó el pasado miércoles, día 22, del mes actual.

Endura LDB Di17

La Lieja-Bastoña-Lieja es una prueba que reúne solera y que de por sí es muy atractiva. Se barajaban básicamente entre los favoritos cinco nombres: Alejandro Valverde, Philippe Gilbert, Vincenzo Nibali, Michal Kwiatkowski y también para cerrar el ciclo no podía faltar la candidatura del catalán Joaquim Rodríguez. Todos ellos, en el transcurso de estos últimos tiempos, han sido particularmente beneficiarios en esta competición que se disputa en plena región de las Ardenas, inundada de pequeñas colinas y que cuenta con suntuosos castillos. Es la nota de color que engrandece aquel territorio que ofrece, además, una panorámica magnífica que nos señala intrínsecamente su naturaleza. Constaba de 253 kilómetros y diez cotas que jalonaban el recorrido a modo de pesadilla, especialmente en la parte postrera.

Un capítulo para los audaces

Se puede afirmar que la carrera no entró en emociones hasta culminar con la última treintena de kilómetros, en donde se encuentra emplazada la cota de la Redoute, un punto crucial que siempre sirve como acicate para romper las hostilidades. A partir de allí el pelotón, por regla imperante se suele fraccionar en mil pedazos. Así quedaron en vanguardia los más capaces para ganar. No hubo otro juego a la vista. Con anterioridad, se registró una fuga de siete componentes que llegaron a tener una ventaja máxima de 5 minutos. Este pequeño grupo estaba integrado por corredores pertenecientes al segundo plano que no suponían un peligro. Simple pólvora en salvas y nada más.

El control de la carrera venía a cargo de los equipos Movistar Team, BMC Racing Team, Astana y Team Katusha, dispuestos a llevar de principio a fin la tutela de la contienda. Eran los dueños y señores de la situación que se libraba en aquellas tortuosas carreteras, asediadas en la última parte del recorrido por el agobio de una persistente llovizna. El asfalto se confundía cuál fuera un espejo.

Intentos y más intentos

En la fase decisiva hubo mil tentativas o movimientos, anotando, por ejemplo, la del el italiano Scarponi, el estonio Kangert y el colombiano Chaves, sin el resultado apetecido. De la misma manera lo intentaron algo más tarde, el checo Kreuziger, el italiano Caruso y el danés Fuglsang, sin conseguir tampoco sus propósitos. Entraron también en el juego los golpes individuales llevados a cabo por el italiano Nibali, estrechamente vigilado, y el francés Bardet, y algún otro más entre las tantas escaramuzas que se venían destilando sin cesar.

Surgió en el último kilómetro un furibundo ataque de Daniel Moreno, el más contundente. Se intuía que la meta, emplazada en la ciudad industrial de Lieja, arriba de un duro repecho denominado Ans, se acabaría de romper en definitiva la baraja. El intrépido ciclista madrileño tampoco pudo culminar la fiesta tal como él bien deseaba y que le hacía recordar aquella victoria que logró en buena lid en la Flecha Valona de hará un par de años.

Valverde se impuso con fuerza y decisión

Para nosotros, los españoles, sin embargo, la esperanza no se torció al resurgir con ímpetu desde algo atrás el murciano Valverde, que aceleró de manera progresiva para vencer sin perdón frente al grupo de elegidos. Sus oponentes más directos fueron el francés Julian Alaphilippe (2º), una sorpresa que viene destacando últimamente en el mundo de las dos ruedas, y Joaquim Rodríguez (3º), que pisaron podio con la satisfacción pertinente. Los españoles en su conjunto dieron en el clavo al incluir a Daniel Moreno, clasificado en décimo lugar. Deducción definitiva: tres ciclistas entre los diez primeros de la tabla ¡no hay para menos!

A continuación se clasificaron el portugués Rui Alberto Costa (4º), el checo Roman Kreuziger (5º), el francés Roman Bardet (6º), el colombiano Sergio Luis Henao (7º) y el italiano Domenico Pozzovivo (8º). Sí cabe consignar una caída trascendente que se produjo a una cuarentena de kilómetros de la línea de llegada, perjudicando de manera directa al irlandés Daniel Martin y al australiano Simon Gerrans, vencedores, respectivamente, de las ediciones de los años 2013 y 2014 de esta prueba clásica que nos ocupa.

Haciendo un poco de historia

Hemos hecho hincapié con anterioridad que la Lieja-Bastoña-Lieja constituye la prueba ciclista decana del calendario internacional. Su antigüedad data de nada menos el año 1892, lo cual constituye un mérito a admirar. El primer vencedor de la prueba, siguiendo con otras dos consecutivas, fue el belga Léon Houa, un personaje un tanto singular, según apuntan las crónicas que nos ha dejado Jules Hansez, un escritor afamado en su época. Es de destacar, según afirmaba, que Houa antes de imponerse en esta carrera, había aprendido a correr en bicicleta hacía tan sólo cuatro meses. Le sugestionó tanto eso de pedalear sobre dos ruedas que tomó la determinación de participar y vencer en esta clásica que hoy nos ocupa. Registró, nunca está de más el decirlo, un promedio de 22,935 kilómetros hora sobre la distancia de 250 kilómetros. Un dato muy elocuente.

Eddy Merckx, vencedor en cinco ocasiones de la Lieja-Bastoña-Lieja

Tras la celebración de esta su 101 edición, se mantiene en cabeza, con cinco victorias, el belga Eddy Merckx (1969-1971-1972-1973-1975). Es el italiano Moreno Argentin, el que le pisa los talones, con cuatro (1985-1986-1987-1991). Por Naciones, impera el dominio por parte de Bélgica, con 58 triunfos; siguiéndole Italia, con 12; Suiza, con 6, y Francia, con 5. España conserva tres primeros lugares por obra de este ciclista nacido en la localidad de Las Lumbreras, Alejandro Valverde (2006-2008-2015), que siempre se ha sentido muy a gusto en disputar esta prueba de alto copete.

Siempre nos satisface el poner a la luz algunos datos más bien estadísticos que sirven para cumplimentar la esencia innata de esta clásica del pedal, la Lieja-Bastoña-Lieja, la Decana o la Doyenne de las dos ruedas.

Por Gerardo Fuster

Imágenes tomadas de Facebook de LBL y de Agenzia Olympia di Milano

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1 Comment

1 Comment

  1. Gerard

    1 de mayo, 2015 at 16:26

    Me ha llamado la atención la victoria de Valverde, la tercera, a los 35 años; y destaco también el recorrido histórico de la clásica prueba. Muchas gracias al autor.

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