Llegó el momento del ciclocrós: Los grandes ya están en el barro

0
4
vistas
Aún con la vorágine de los estertores que nos deja la carretera en la cuneta, recogiendo alguno de sus titulares, analizando la vuelta de Valverde, la salida de Geox y otras cuestiones de lo cotidiano, aunque fuera de temporada, casi no hemos reparado que llevamos dos mangas de la Copa del Mundo de ciclocross y que en España la campaña doméstica ya está activada. Ausente desde hace diez meses, el ciclocrós vuelve a estas líneas, más cuando este fin de semana Euskadi ya vibra con sus primeras pruebas.
El inicio del núcleo duro de la temporada internacional ofrece las primeras lecturas que hablan de que ese triunvirato formado por Stybar-Nys- Albert puede tener actores ajenos que lubriquen de forma apasionante la temporada. El año pasado Kevin Pauwels ya llamó a la gloria en más de una ocasión, pero el sol le salió por Antequera. Esta temporada el magnífico especialista belga ejerce de maestro en la gran competición dejando a la gran esperanza blanca, el único que debate el dominio belga en la modalidad, el checo Stybar en el peldaño intermedio del podio. Francis Mourey siempre está ahí pero no eclosiona –a pesar de su innegable valía e indescriptibles remontadas-, su compatriota Steve Chainel asoma y el irregular checo Radomir Simunek no alcanza el tono medio necesario en los tres meses de competición. De Enrico Franzoi, como buen italiano, no sabemos qué esperar. Es decir la mayoría no parece en la tesitura de discutir el trono belga. Y por si fuera poco nuevos talentos emergen, como no belgas, Tom Meeusen, mientras otros siguen en la foto: Klaas Vantornout, Bart Aernouts, Bart Wellens…
Por lo visto hace un año y poniéndolo negro sobre blanco con éste, Stybar quizá no arrecie con la contundencia del primer tramo de la temporada pasada por cuestiones de compatibilidad con la carretera. Hace un año encadenó ocho de ocho en el arranque estacional. Es por ello que no acabamos de entender si ésta es una buena noticia, pues el centroeuropeo, con esa potencia que dibuja en cada pedalada que imprime a la máquina, el amanecer de la temporada es uno de los mejores momentos para meter tierra de por medio a sus rivales, viéndole en más dificultades cuando el barro pringue las ruedas de los contendientes a partir del primero de noviembre. De cualquiera de las maneras y pesar de que el trotón Albert y míster clase Nys se batan mejor en los lodos, a Stybar se le recuerdan buenas acciones en terreno pesado.
El próximo martes, día de Todos los Santos, como cada año, en el Koppenbergcross empezará la versión dura de la campaña, aquella que reúne entorno al fuego de las cunetas legiones de aficionados al humillo de las “frites” y el apego a lo etílico, que no en todos los casos. Una prueba que aúna las sendas ciclo pedestres con el adoquinado más temperamental de Flandes. Un lujo a nuestros ojos, un lamento no verlo en directo.
 Y es que Bélgica seguirá siendo por mucho el corazón de esta temporal disciplina, más que nos duela. Allí el ciclocross es tema de portada, material de prime time, ahora que tanto discutimos la ausencia del ciclismo en las grandes franjas de la TV española. Quizá si vemos cómo lo hacen allí reparamos en que no es muy diferente a cómo se hacen aquí muchas cosas. Sencillamente, donde hay oferta surge la demanda. Así de claro.
En breve, alguna reflexión sobre la modalidad en España, por el momento, todo mi ánimo a Egoitz Murgoitio y el proyecto que crece a su sombra, el Hirumet, si ellos lo logran podrían abrir el camino a unos tantos.

Por cierto fotografía de www.biciciclismo.com firmada por Karlis Medrano en Igorre 2010, a ver quién es el listo que reconoce las enfangadas siluetas. 

Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

Publicidad

Deja un comentario