Lo que Abraham Olano nunca hubiera dicho

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Con la misma eficiencia que imprimía a su pedalada, Abraham Olano ha elegido el arranque de la Vuelta a España para hablar de un suceso, su despido de Unipublic, que aconteció los días después de finalizar el Tour, al calor de las famosas pesquisas del Senado Francés sobre las muestras del antidopaje del famoso año 1998. Han pasado nada menos de cuatro semanas.

El plan de Olano ha sido doble, al mismo tiempo que ha lanzado un comunicado formulando sus impresiones, ha concedido una entrevista a El Correo donde, al margen de su contencioso con la empresa que organiza la Vuelta a España, se dedica a analizar una carrera en cuyo recorrido dice tener mucho que ver. Y es que en el caso del vasco no sé hasta qué punto valorar su implicación en un trazado que en sus tiempos de ciclista le resultaría nefasto y más cuando a él también se le atribuyeron uno de los peores recorridos de la historia de la Vuelta, aquel de 2007 que ganó Menchov con tantísima solvencia merced, en parte, a una interminable crono por una autovía zaragozana. ¿Cuál es la Vuelta del gusto de Olano aquella o ésta?

La nota que firma Abraham Olano es un vivo ejemplo de lo que es este ciclismo que languidece entre sombras, sospechas y medias verdades. Tras varios años debiéndose a Unipublic, Abraham Olano habla de los adalides de la “marca España” y cómo estos han dejado caer la roda patria en manos del vecino del norte. Entendemos que el exciclista se percata ahora de lo nocivo que resulta una Vuelta en manos francesas, no le oímos lo mismo en el tiempo que ejerció para la empresa que dirige Javier Guillén.

Desde hace tiempo, lo pesamos y así lo reiteramos, la Vuelta que ahora va y viene por la costa pontevedresa es un juguete en manos de ASO, una especie de laboratorio de probaturas de esto y aquello que este año además se permite el lujo de introducir una etapa homenaje a los 100 años del Tour por el Pirineo francés.

Y si Olano resulta tan agraviado por los gestores de Unipublic ¿qué habría de decir de los muchos excompañeros de pelotón que ahora conducen un coche de la carrera sin decir nada de su caso? El periodista de Eurosport Antonio Alix así lo comentó con twitter con toda la razón. Si el despido de Abraham Olano carece de toda lógica y criterio, ¿no cabría algo de solidaridad? O quizá no, ante el convencimiento de que el de Tolosa también callaría si se viera en la misma situación.

Lo que en el fondo emerge es que todos tenemos unos intereses y servidumbres y que el sueldo a final de mes, ahora que todo está tan jodido, no es un bien a hipotecar por causas perdidas, pues al final esto, lo de la solidaridad, es una causa perdida y más en el ciclismo que rueda por nuestros mundos.