Lombardía: Si Nibali se centra en lo suyo…

0
222
vistas

Dos llegadas a Como, dos Giros de Lombardía para Vincenzo Nibali

En el ciclismo hay muchas manías, son manías que creo se trasladan de generación en generación, que cabe porque sencillamente son parte del paisaje y el paisanaje. Manías de clasificar la concurrencia ¿quién es mejor en esto? ¿quién en aquello?

Nos empeñamos en saber, en señalar el mejor especialista en una cosa, en otra. En los descensos tenemos la tentación de apuntar, y es lícito, pero la verdad, no veo a nadie bajar como Vincenzo Nibali, que ha tenido sus sustos por apurar a veces, la etapa que le ganó Ion Izagirre o los Juegos de Río, pero que si tiene el día, nada hay que hacer.

Thibaut Pinot hizo lo que tenía que hacer. Atacó en Civiglio, una de las pedanías que se ven trepando por los montes de Como, con la intención de hacer el daño que un tipo de su calidad puede propiciar. Pero hizo corto, si quieres ganar en Lombardía debes tener lejos a Nibali, más si el repecho va acompañado de un descenso.

Nibali tenía Civiglio marcado, como hace dos años, sabía que era el sitio, en esa concatenación de subidas desde Ghisallo a Como, pasando por Sormano, el citado Civiglio y San Fermo. Era el sitio para armar, como hace dos años, el ataque definitivo. Nadie le siguió. Ya no le verían hasta meta.

Ni tan siquiera Julian Alaphilippe que ha visitado podios de Lieja, San Remo y ahora Lombardía, que corre para ganar pero que sabe que le falta algo, esa medida que a grandes ciclistas les costó un tiempo encontrar. Sin ir más lejos, Uran nunca ha ganado un monumento y a Nibali le ha costado muchos disgustos llegar hasta aquí. Que no desespere Alaphilippe, es un corredorazo, y un día romperá su racha.

Que mire y aprenda de Nibali, que sabe dónde y cómo atacar. Volviendo a su aventura con Pinot, le cogió en Civiglio, y le soltó bajando. No fue un latigazo, fue algo sutil, cada trazada un poco, y la suma de todos esos huecos derrumbó el sueño de Pinot, que baja bien, mucho mejor que esos días que decían que pasó hasta por un psicólogo para mejorar en la disciplina, pero que hoy se las vio con el mejor.

Nibali cierra con su segundo Lombardía una temporada en la que muchos dirán que no camina como antes, y quizá sea cierto, pero que cuanto camina, es irresistible. Sacrifica objetivos por el camino, guarda fuerzas si el premio es algo como Lombardía.

Ojo, dos podios en Giro y Vuelta, sendas etapas en ambas y un monumento. La guinda de un ciclista, como hemos dicho mil veces, irrepetible.

Imagen tomada del FB de Il Lombardia

INFO

Conoce las novedades que Bkool tiene preparadas

Publicidad

Deja un comentario