Lombardía vuelve a ser de los valientes

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Mirad la victoria de Peter Sagan en el Mundial. Ataca a fondo en un repecho, corto e insuficiente, según muchos, para hacer daño. Pero Sagan esbozó una pequeña ventaja un hueco casi insignificante por el que nadie daría un duro. Van Avermaet, Breschel, Stybar se creían con el eslovaco, pero no. Sagan inició el descenso, se sentó sobre la barra larga, le dio cera a la máquina y adiós.

Vincenzo Nibali tuvo a su equipo tirando y tirando todo el día. Los preciosos paisajes lombardos, las laderas que acunan el Lago de Como a ritmo infernal, sin opción de disfrutar del paisaje. Los mejores coronaron Civiglio juntos, no eran más que siete u ocho, Nibali los llevaba soldados a su rueda, no había forma de dejarlos, pero en la coronilla del penúltimo alto echó el resto y se puso tirar en bloque cuando la carrera miró hacia abajo.

Nibali y Sagan fueron compañeros muchos años, uno aprendió del otro y si algo se regalaron fue una técnica sobre la bicicleta como sólo ellos tienen. Magníficos, si no puedes en la subida, prueba en el descenso, pon a prueba a tus rivales, oblígales a entrar al límite, si eres bueno trazando, de forma natura, casi espontánea, abrirás hueco por defecto.

Así, simple, sin aspavientos lo hizo Nibali que sí ya tiene su monumento tras muchos y muchos intentos, algunos tan dolorosos como esa Lieja que perdió con Iglinsky, hoy diablo condenado por dopaje, tan cerca de meta. Dani Moreno, entregado a su causa, y por algunos instante a la de Valverde por mucho que se diga lo contrario, pudo ser Iglisnki pero le faltaron kilómetros.

En defintiiva una edición preciosa de Lombardia, una carrera mayúscula que fue afeada por muchos tras varias ediciones decepcionantes. Esta vez volviendo al corazón de Como, vimos el mejor monumento del año. He leído que Lombardia es el patito feo de las grandes clásicas, pero lo siento, por el recorrido, el entorno, el momento no puede serlo.

Kiatkowski y Wellens pusieron la pólvora, Nibali y cía la mecha. A Como llegaron tras 250 kilómetros los corredores de uno en uno, a cuentagotas, como corresponde a un deporte de gran fondo que ahora, poco a poco, pasa a invernar…

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