Lo que se llama escuela de ciclismo

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Esta mañana al saltar a ese corral que es Facebook, he leído esta reflexión de Jesús Ruiz, el presi del CC Sant Boi, respecto a los parámetros en los que se mueve una escuela de ciclismo, un término muy usado y no siempre preciso, aunque el molde del Sant Boi no es el único que conozco. Hay, afortunadamente, alguna más que se precia de tal etiqueta.

Como siempre, no he podido hemos más que estar de acuerdo en lo que dice y, con su permiso, traigo aquí la integridad de su reflexión alrededor el apasionante mundo del ciclismo de los más enanos.

He podido ver hoy los mínimos que nuestra federación exige para ser una ESCUELA DE CICLISMO. Claro, aquí como en todo surgen discrepancias, pero una cosa es clara, nadie que lleve dos años haciendo esta labor puede querer estar al nivel de quienes llevan desde 1982 trabajando de lo lindo en ello. Es lógico, razonable, y se demuestra en el tiempo unas ganas de trabajar sin caer en la desidia a pesar de las muchas vicisitudes que hemos pasado, evidentemente el trabajo ha dado resultado.

Ahora que todo rueda se ve fácil, la dificultad fue echarlo a rodar.

El término ESCUELA DE CICLISMO estaba muy desgastado, muy usado sin propiedad, en cualquier coche de equipo o maillot figuraba esa coletilla, pero ser una escuela es mucha responsabilidad, es algo mas, es una programación y una regularidad. Es mantener los valores que lleva intrínseco la palabra ” escuela ” y llevarlos en el tiempo, porque sí, existe un perfil de escuela y un perfil de alumno de la misma, y eso creo que lo estamos mimando con esmero. No hay lugar para los súper campeones de escasa edad en esta casa (a pesar de que se gane, y lo celebremos, como no, pero no es ahora el objetivo). Con el tiempo si , nos gustará verles alzar los brazos, y el hecho de que ahora no les dejen elevarlos solo servirá para que tengan mas ganas de disfrutar para un día hacerlo.

Nada de lo que se solicita para la homologación como escuela a los clubes es fácil ni sencillo de conseguir.

* Se habla de una cantidad mínima de técnicos, en esta casa 9 titulados

* Se habla de una cantidad de alumnos (entiéndase por el que asiste a sesiones guiadas formativas y de entreno, no solo se trata de “hacer millas” indiscriminadas para luego ganar carreras). Pues eso de alumnos también vamos bien servidos. 

* Se habla de que los clubes para homologarse deberán disponer de un lugar seguro para la práctica del ciclismo infantil, aquí disponemos de él, y aunque hay quien piensa que somos gente con suerte, puedo dar fe en primera persona que hubo que trabajar y pelear para acreditarlo y ganarse un hueco (años, demasiados de reuniones y proyectos, de mil horas….). Pena que cuando las cosas ya son realidad parece que se han hecho solas.

Y sobretodo, y una de las cosas mas importantes, habla de un requisito del que yo personalmente me he quejado siempre, los clubes con escuela deben organizar eventos de base: ya sean Ginkanas, carreras infantiles federadas, o lo mismo me da que populares abiertas.

El ciclismo sin promoción ni organizaciones pierde toda su esencia.

Vivimos en el mundo ciclista en el que casi nadie organiza, todos tienen un equipo y organizamos los de siempre. 

Las quejas a esa normativa exigida está claro que saldrán en nada, pero que a nadie se le olvide, los que están en algún sitio, han tenido que llegar hasta ahí andando, y no rápido, con paciencia, tesón y mil trabas, para que hoy nos llamen afortunados, que lo somos, pero a base de “feina, molta feina”.

Muchos hemos paseado infantiles hace 17 años por sitios que ahora no pasaríamos ni locos. Hemos dado sesiones de habilidad en los rincones que buenamente nos habilitaban, pero sobre todo hemos trabajado infatigablemente para tener lo que hoy es una realidad, una de las escuelas con sus respectivos equipos, yo diría que de las mas grandes de España, por no decir la que más seguramente (90 licencias entre infantiles, cadetes y júniors en el mismo club). Y un circuito, una instalación digna que no ha sido más que el colofón a algo que ya existía, herramienta indispensable para el buen desarrollo de nuestra actividad con los mas pequeños.

Personalmente diré que por la parte que me toca o nos toca, no necesitamos estar en ningún club del Gourmet de las escuelas, todos podemos estar en un mismo nivel y todos homologados, pero eso sí, que a cada cual se le reconozca el trabajo que realmente hace. No es cuestión de estatus, sino del merecido reconocimiento a mucha gente.

A los Carrero, Moreno, Paniagua, Mañanes, y que narices también a un servidor y a otros que seguro olvido pero estuvieron. A los actuales y presentes por darle continuidad, faltaría más !!.

Imagen tomada de www.fccv.es

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