Los 20 años que cambiaron el ciclismo

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Perico Delgado colgó la bicicleta un mes de octubre, en la Escalada a Montjuïc, y a los pocos meses se presentaba en la Vuelta a la Comunidad Valenciana vestido de largo, desde el otro lado, con micrófono en mano y ejecutando su compromiso de comentarista con TVE, compromiso surgido en una conversación de ascensor en un hotel de Sant Cugat del Vallés.

En “A golpe de micrófono”, por Contra Ediciones, Perico cuenta sus pericias en estos veinte años yendo y viniendo, primero en compañía del llorado Pedro González, y luego con Carlos de Andrés, por las carreras  de medio mundo comentando y contando lo que ve y siente de este ciclismo. Se trata de una obra amena, rápida de leer y repleta de anécdotas más o menos previsibles en una vida tan ajetreada como los consabidos apartamentos que nunca se  encuentran en medio de la noche francesa, los restaurantes que cierran pronto o los coches que se paran por ir en la reserva.

Sin embargo el relato de que fuera tercer ganador español del Tour de Francia deja entrever lo mucho que ha cambiado el ciclismo estos veinte años que lleva ejerciendo, micro en mano, de comentarista para el ente estatal. Deja entrever por ejemplo el paulatino desgaste de este deporte que busca renovarse pero que cae con desdén la parrilla televisiva. De varias vueltas al año (Valencia, Murcia, Setmana, Aragón,…) ahora se ofrece el Tour, la Vuelta y poco más dándose situaciones como la del Giro de 2008 que tuvieron que cubrir en su tramo final para no quedar en evidencia ante el triunfo de Contador.
El exciclista lamenta incluso esas ediciones de la Vuelta que le tocó retransmitir desde los estudios de TVE, a medias entre Sant Cugat y Madrid, ocurriendo incluso que en 2010 la RAI tuviera presencia física en la ronda española al corriente de la suerte de Vincenzo Nibali y TVE no estuviera in situ en la carrera de su país. Paradójico y triste.

Otras situaciones son recogidas con cierto detalle, como las bromas (algunas bastante pesadas) a su hierático compañero de retransmisiones, Carlos de Andrés, o intríngulis ajenos a la competición, pero con incidencia en ella, como la llamada que recibió de José Luis López Cerrón diciendo que llevaría un solomillo de Irún a la base de Astaná en Pau el día de descanso del Tour de 2010. Una historia que tuvo a Perico como actor colateral que todos sabemos en qué acabó. En esas bambalinas también se cuenta mucho de Pereiro y su Tour.

Algunas otras situaciones merecen ser recordadas como esa etapa de la Vuelta de 2001 camino de Gijón en la que estaban retransmitiendo con el alma en vilo ante las imágenes de las Torres Gemelas siendo atacadas por sendos aviones o la retirada de Miguel Indurain y lo que ello implicó. Casi de un día para otro la Vuelta del 96 pasó de cuatro a dos millones de espectadores diarios por la meta ausencia del campeón navarro. Terrible, y muestra inequívoca del tamaño de aquel excelente ciclista de cuyas interioridades en su ocaso Perico podría escribir otro libro.

En definitiva, obra recomendable, amena y rápida, buena, para complementar con el mes de Tour que nos espera. La Biciteca ya lo tiene en su arsenal…

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