Los aciertos de llevar la Vuelta cinco días a Holanda

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Mientras la Vuelta 2012 rodaba por su ondulado trazado surgió la opción de que Holanda acogiera la salida de la carrera el año 2015. Luego, con el caso Lance Armstrong emergiendo, las autoridades holandesas dieron un paso atrás sobre la posibilidad de que la Vuelta saliera de sus límites geográficos. Aducían cuestiones de imagen, las mismas que en el sinsentido de Luis León Sánchez y el Team Blanco.

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Sin embargo aparece ahora la noticia de que finalmente Holanda acogerá la salida de la carrera, como ya hiciera en 2009, y lo hará nada menos que con cinco etapas. Según reza una nota de un medio local de la región de Drenthe, la carrera saldrá con una crono por equipos en Emmen y le seguirán cuatro etapas para llegar a un lugar del simbolismo de Breda, un emplazamiento de obvia afinidad entre España y los Países Bajos.

Aunque parezcan muchos, cinco días de carrera por Holanda, lo que implica que la prueba no pise España hasta el primer viernes de competición, me parecen escasos para los que tendrían que disputarse por esas latitudes. Obviamente surgen protestas de gente que no ven bien tantas etapas en Holanda, sin embargo, Unipublic, como empresa meramente privada, es muy libre de realizar el recorrido que le plazca y sobretodo rentabilice su trabajo.

Pero al margen del dinero, quiero pensar que esa excursión en sí les arregla el presupuesto en bloque, hay otra cuestión relacionada con la sensibilidad que en ese país demuestran con este deporte. Cuando la Vuelta salió desde Assen en 2009, la expectación que creció alrededor de la carrera fue excepcional. Tanta gente acudió a la llamada de la carrera, que muchos se preguntaron si una vez la prueba llegara a España el nivel de público sería similar y obviamente no lo fue. La carrera entró por Tarragona y vivió etapas en medio de un desierto de público como aquella que ganó Hesjedal en Velefique, donde el canadiense seguramente tuvo la impresión de ir entrenando con un par de coches a su estela.

Pero además se añade la propia inercia de la carrera y el reparto de las jornadas de descanso. Irse a miles de kilómetros de tu casa para emprender dos o tres etapas a lo sumo implicaría una jornada descanso lo suficientemente temprana como para que la organización recibiese lo que no está en los escritos en relación al cuidado que le dispensa al ciclista. De esta manera, el día de reposo se retrasa, al sexto día. Algo es algo.

En resumen, y a mi juicio, Unipublic hace bien por tres motivos: proyecta la carrera al exterior, gana un buen dinero y lleva ciclismo allí donde se le aprecia y no hace falta buscar morbo y cuestarracas para hacerlo atrayente.

1 COMENTARIO

  1. Aunque en general estoy de acuerdo contigo, tengo que disentir con respecto a la etapa de Velefique. Yo estuve allí, con centenares de personas pernoctando desde el día anterior, no quedó una cuneta libre. El día siguiente fuimos miles durante las dos pasadas por el puerto.

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