Los ciclistas que siguen ahí (vol. I)

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Hace tiempo que ocurre, pero últimamente es más frecuente y llamativo. Los que fueron ciclistas a punto de ser pros o que directamente fueron pros, están haciendo suya las categorías llamadas master, en un ejercicio circular que viene a demostrar dos cosas: su perenne amor por el ciclismo y la clase y categoría que la naturaleza les ha regalado para este deporte.
Aquí nos deja sus impresiones Israel Nuñez

La temporada del año 2010 fue la última a nivel profesional. Desde entonces, combino el trabajo con el ciclismo, y aunque ahora no sea mi profesión, disfruto tanto como antes, es una filosofía de vida.

Desde que finalicé mi etapa como ciclista profesional, trabajo como funcionario. Ello me permite, aunque con esfuerzo ya que tengo turnos de mañana, tarde, noche y fines de semana, seguir compitiendo y entrenando.

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Si sigo aquí es simple y llanamente porque mantengo la misma ilusión que cuando comencé de cadete. La práctica del ciclismo se puede realizar a cualquier edad y la competición también. Si te apasiona la bici no tiene porque haber freno para correr siempre y cuando haya un seguimiento médico y el cuerpo te lo permita.

Ahora las cosas son muy diferentes a hace quince años. Correr en elite y sub23 es el equivalente a estudiar para sacarte una carrera, pues el objetivo no deja de ser pasar a profesionales. Luchas y trabajas por hacerlo lo mejor posible y conseguir trabajo de lo que estás estudiando o en el caso del ciclismo pasar a profesionales.

Las carreras de máster no dejan de ser una categoría de ocio, y así creo que es como se deberán entender. Aunque el ciclismo en general se ha profesionalizado en todos los aspectos, creo que nadie se debería confundir, una cosa son los pros que vemos por la tele y otra lo que se hace los domingos por la mañana.

Creo que los valores que transmite el ciclismo siguen siendo los mismos. Cada chaval lo puede percibir de una manera distinta dependiendo del entorno o compañeros tenga al lado.

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Hoy, los valores de sacrificio, sufrimiento o constancia sirven para nuestra vida en general. En ocasiones cuando tengo una dura jornada laboral pienso…”lo que sí es duro es estar metido en un abanico con la gente empujándote hacia la cuneta, subir un puerto de montaña haciendo la goma o 200 kilómetros de etapa bajo la fría lluvia”.

Pienso que en el ciclismo como la vida en general, siempre llega el relevo generacional, pero todo contribuye a mantener viva la afición a ciclismo, y eso hace que estemos ahí de nuevo. Combinar trabajo, familia y entrenos no es tarea fácil, y de esta manera, las categorías de máster o veteranos se adaptan los kilómetros y tiempos para que sean asequibles para todos.

Imagen de JM Blanes

INFO

Cicloturismo en un cuatro estrellas a pie de playa…

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