Los hijos de Uran

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    Que gran artículo, Joan.

    Esta generación viene ávida y hambrienta, a reclamar lo que no tuvieron las anteriores por culpa del doping generalizado en los 90, por la inexperiencia y el racismo de los 80, por la ausencia de los 70, 60 y 50.

    Ninguna de las biografías de Fausto Coppi menciona, por ejemplo, que el campeonísimo vino a correr a Colombia a fines de los 50 y no pudo contra ninguna de las estrellas locales porque jugaban con él en las subidas.

    Cómo olvidar lo que le decían a Martín Emilio Rodríguez “Cochise”, record de la hora y campeón mundial de persecución, cuando fue a correr como gregario de Gimondi: eso de que si hubiera llegado antes a Europa a lo mejor Eddy Merckx no tendría 5 Tours en el palmarés. O la Vuelta a España que perdió Fabio Parra porque un entrenador le ordenó que no atacara, favoreciendo a Perico Delgado. O el Tour donde fue 3ro, con dos positivos por delante.

    O las historias del Ñato Suárez y Patrocinio Jiménez, probablemente los dos mejores escaladores de su tiempo a juzgar por los promedios de velocidad con que trepaban por carreteras de piedra y barro a más de 3.000 metros de altitud. Suárez nunca compitió fuera de América, pero destrozó a todos en la montaña en este país donde abundan los grandes escaladores. Patrocinio llegó muy viejo al Tour del 83 y aun así sorprendió al mundo rompiendo la carrera en el Tourmalet con el novato Robert Millar a su rueda.

    Ojalá Nairo gane el Tour. Sería como conseguirlo para todos estos y tantos otros que se lo merecían, los reyes de las montañas, los únicos héroes de esta nación que ha hecho del sufrimiento una seña de identidad y por eso ama el ciclismo.

    Saludos.

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