Los ingleses, aunque parezca que no, también comenten errores

5
2
vistas

Hace unos días pude saber de primera mano cómo se las gasta Dave Brailsford en persona. Sobre la mesa, papeles, iPad y excels, muchos excels. Un contingente documental que retrata cada paso futuro inmediato y a medio plazo de cada uno de los integrantes del grupo humano que se precia de dirigir. Todo medido, frío, calculador. Con idéntica precisión que movió a Bradley Wiggins hace diez días por Francia. Aquel ajetreo de papeles tenía un objetivo: ganar el Tour de Francia con un inglés. Una vez logrado, lo máximo diría yo, espero no desmonte el entramado por considerase recompensado. Verle trabajar a él y los suyos es una delicia, un espejo.

Un tren muy pesado de arrastrar
Todo tuvo lugar en un relato que Jaume Mas retrata con fidelidad literaria en su blog. Sí habla de cómo se trabajan los ciclos olímpicos. Ahora en UK pensar en Río de Janeiro es ir tarde. El horizonte es el 2020, ni más ni menos. Los ingleses han culminado un “savoir faire” que años atrás iniciaron otros que hablaba su lengua, pero vivían a miles de kilómetros.
El planteamiento de objetivos concretos es clave de bóveda para el éxito de cualquier empresa deportiva. Bien sean a corto, medio o largo, las metas ofrecen herramientas emocionales lo suficientemente potentes como para disponer un grupo de personas alrededor de una empresa. Los ingleses recogieron las medallas de Pekín en una disposición trazada, como indica Jaume Mas, al menos ocho años antes.
Sin embargo los hijos de la Gran Bretaña no saben, o no quieren, distinguir que las trazas de la pista, sus tiempos y momentos, son muy diferentes a la carretera. En pocas palabras, mantener la perspectiva de velódromo les hizo perder la Vuelta a España, casi les cuesta un cisma en el Tour y les arruinó la carrera de fondo olímpica.
Tú puedes tener claro más o menos el modus operandi para optar a un título olímpico en disciplinas materialmente individuales como ocurre en la pista. Incluso puedes disponer de cuartetas de persecución y tríos de velocidad, en el caso masculino, que te aseguren un camino más o menos nítido hacia el éxito.
Eso no ocurre en la carretera. Lejos de la elipse las cosas requieren matices, cambios de apuesta, permutas de guión. En la Vuelta lo vimos, el enredo entre Froome y Wiggins fue clave en que apareciera un tercero, Juanjo Cobo, y les birlara el triunfo, con meridiano merecimiento eso sí. En el Tour la situación no se repitió por que esa tercera persona no estaba en condiciones de aparecer, pero sí ocurrió en la carrera olímpica, si me apuran un sueño en voz alta para los integrantes del cuadro británico.
A pesar de las numerosas voces que advertían de las complicaciones de maniatar una carrera de larguísimo radio con cuatro corredores hábiles en el trabajo, UK mantuvo inamovible su plan, incluso contando con bazas que a la vista del trazado, a mi entender bonito, podían haber sido letales. No quisieron mover ficha. Pensaron que a razón de cincuenta kilómetros por barba sus cuatro hombres al servicio de Cav podrían atar la carrera. Craso error. Cuando la conjura tomó forma delante, con España, Suiza y USA como principales interesadas en que aquello prosperara, las opciones anfitrionas saltaron por los aires.
Contar con el vigente campeón del mundo era excesivo lastre incluso para quienes querían probar una llegada al Sprint. En Copenhague fueron Wiggins y ocho más para controlar. Aquí las cosas resultaron más complicadas. Sólo ver que desde que Atlanta 96 incluyera el ciclismo pro en su programa nunca hubo un Sprint que proclamara el campeón olímpico.
No obstante para los anfitriones el plan B siempre existe. Lo basan en la cantidad de talento que manejan combinada con una excelsa cantidad de medios. Elizabeth Armitstead se llevó la plata al día siguiente, están con el punto de mira en la crono y en el velódromo se supone uno de los duelos de los Juegos UK vs Australia como plato fuerte. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

Publicidad

5 COMENTARIOS

  1. Describres a un equipo perfecto, haciendo que todo les salga perfecto. ¿Pero existe la perfección en la vida? Yo diria que no. Ha debido hacerles mucha "pupa" quedarse sin el triunfo de la carrera en ruta e irán a por todas en la contrarreloj. Lastima que Cancelara no pueda salir al 100×100.Seguiré cruzando los dedos para que a Luisle le salga la contrarreloj de su vida.

  2. Muy mal planteamiento el del equipo britanico…pocas veces se ve en una carrera de un dia una llegada masiva.Mas bien suelen ser carreras de vivillos que se meten en la escapada y llegan a meta(la especialidad de vinokurov,samuel sanchez,luisle,betini…).Vamos que los ingleses se preocuparon mas de controlar una carrera incontrolable,de gente afilando el cuchillo en la propia escapada,que de meter siquiera a alguien en esa escapada.Por mi parte no me sorprende nada que haya ganado vinokurov,de hecho,me hubiera sorprendido si hubiese ganado cavendish….

Deja un comentario