Los Juegos de Hermida: Pequín

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Los de Pequín fueron mis juegos más amargos. En Atenas me calenté y dije que aprendería chino y que iría a por el oro a China y al final ni una cosa ni la otra. Fui décimo, que no está mal, pero que no era el objetivo. Me costó coger el punto de forma, recuerdo el año con altibajos, fue todo por una infección dental tres semanas antes de los juegos. Tenía una infección y no sabía el motivo hasta que vimos que un empaste en una muela que me tenía mermado.

El ambiente olímpico de Pekin estaba bastante forzado. Íbamos todos con muchas ganas pero vimos que era una ciudad muy fría, con muy poco espíritu olímpico. Se vieron forzados por el gobierno a dar una imagen alejada de su realidad. Tú estabas en la Villa Olímpica, cogías un taxi, te alejabas trescientos metros y preguntabas por la villa olímpica a cualquiera y no sabían llevarte.

Tengo mis dudas de que todos los los pequineses supiesen que había unos juegos en el momento de celebrarse. Nada que ver con Atenas donde la gente te saludaba, te miraba. Era todo muy mediterráneo. En Pequín nada, la gente era fría, pasaba de largo. Un año antes en el preolimpico ya vimos un ambiente similar. No cambió mucho el ritmo la ciudad por los Juegos.

El olimpismo como tal se apreciaba en los turistas. Fue todo un poco forzado. Ya sabemos todos como es China. Durante 21 días se vivió una democracia, bastante ficticia , y cuando acabaron se volvió al sistema anterior. Se forzó la maquinaria para proyectar una imagen que nada tenía que ver la realidad.

Nosotros nos percatábamos de ello. De la Villa Olímpica solo salimos solo un día. Cuando cogimos confianza en Sydney, nos íbamos en patinete al centro cada dos por tres y en Atenas salíamos mucho. En Pequín no hicimos nada de vida fuera de la villa. También es verdad que iba con bastante presión para hacer las cosas bien.

La Villa eran unos bloques muy grandes, mucho cemento, nada que ver con las anteriores. En tres bloques tenías toda la delegación española. En Sydney para quedar con los de waterpolo, necesitabas coger un bus o ir en patinete, en Pequín con un vistazo cumplías con toda la delegación. Fue todo muy frío.

La carrera fue difícil, con humedad y contaminación. Me salió una mala carrera por los problemas físicos que arrastraba. Fue una carrera contra la climatología, contra un ambiente adverso de humedad y calor. Como veis no me hecho ningún póster con los recuerdos de Pequin.

Por José Antonio Hermida

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