Luis León Sánchez, en tierra de nadie

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Cabe una máxima en el ciclismo postmoderno que habla de castigos sin castigo, de penas sin pena, de sanciones sin sanción. Es algo raro, intangible a la vista, pero sufrido en las propias carnes. Se trata de un limbo, una especie de no sé qué. Los corredores que caen en él, flotan, yacen pero se les impide levantar y mucho menos explicarse. Es la teoría de “culpable hasta que se demuestre lo contrario”.

Esto le está pasando a Luis León Sánchez esta temporada. El ciclista murciano leva ya unos años en Rabobank, ahora Team Blanco. Su nombre circuló en los posibles implicados en la trama que se investiga sobre Eufemiano Fuentes. Hasta aquí puedo leer. Nadie ha ido más allá. Nadie le imputó en el tétrico juicio de la Operación Puerto, nadie concretó más allá de los rumores. Nada, no hay nada.

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Sin embargo, en Blanco están tan escarmentados de haber permitido tantos dislates entre sus chicos que no se andan con tonterías, aunque ello vaya contra todo sentido común. Le han enviado a casa y aunque cobra su sueldo con puntualidad –según se afirma en esta malintencionada entrevista en el diario Marca- le tienen quieto en la nevera.

Vean el tema, tiene miga. Esto ocurre en un país que nuestra quejosa España mira con envidia. Sí, en los Países Bajos. Lo dicho, en las mejores casas cuecen habas. Sin embargo la situación es irritante. No juzgamos que Luisle esté o no vinculado a la Operación Puerto, si las autoridades competentes fueran hasta el fondo de la cuestión quitaríamos todas las dudas. Juzgamos que se aparte a un corredor por un rumor de “algunos” como apostilla con tino Josu Garay en su pieza.

Sembramos sospechas y no presentamos hechos, al menos no en la medida que resulten tan concluyentes que impliquen un castigo y sanción. En ciclismo eso no funciona así. Primero se malmete y se sitúa al ciclista en el limbo de los mediovivos. Así se hizo con un puñado de corredores a raíz de la explosión de la Operación Puerto. No estaban sancionados, pero las ventanillas a las que acudían a pedir trabajo se cerraban. De ese bucle infernal pocos salieron ilesos. Tan pocos que no creo equivocarme que sólo Angel Vicioso y Michele Scarponi ejercen con la normalidad que se le supone a un “no sancionado”, ambos tras pasar por Androni casualmente. Luego, repito, se debería saber de su implicación o no, algo que sigue siendo una incógnita.

Han pasado más de tres meses de temporada y a Luisle no le hemos visto con el horroso maillot de Blanco. El año pasado se cargaron a Carlos Barredo, ahora lo de Luisle. A ello añádanle Leipheimen, Boogerd, Rasmussen,.. yo desde luego si tengo el dossier de tal equipo en mi mesa no sabría si meter mis euros en el proyecto.

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