¿Qué más hubiera ganado Valverde sin el Tour?

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Esta semana la reaparición de Alejandro Valverde en los titulares, a tenor de la entrevista de Carlos Arribas en El País, dejó un gran entrecomillado en letra gruesa: “Con Landa y Nairo, mejor no pienso en el Tour”.

La conclusión, aunque lógica, no dejaba de sorprender por la querencia casi obsesiva del ciclista murciano por la carrera más prestigiosa, que no la más bonita, del calendario ciclista. La relación de Alejandro Valverde con el Tour la explican en Ciclo21 de forma exhaustiva en esta pieza.

Nosotros querríamos añadir alguna conclusión e incluso nos iríamos a las primeras declaraciones de Valverde cuando en 2012 decía que el Tour volvería a ser el eje de su campaña, y es que así como se veía a Alberto Contador predestinado para la “Grande Boucle”, lo cierto es que en el caso del de Las Lumbreras sus características apuntaban hacia otros tercios.

La historia de Valverde en el Tour ha sido la de un quiero y no puedo, dicho y redicho esto en más de una ocasión en este mal anillado cuaderno, cada vez que se estrelló en su propósito de conquistar Francia en julio, sacamos punta al lápiz, siendo tachados de oportunistas, cuando hacer leña no ha sido nuestro objetivo y siempre habíamos sostenido lo mismo, antes, durante y después.

El Valverde de antes de la sanción siempre tenía varios rivales que le superaban netamente en la pugna por la carrera. Además, los intríngulis de un Tour por Italia le alejaron ocasionalmente de la carrera, antes de volver, tras la sanción. En 2012 se vio fuera de mejores rápido, y eso que pudo ganar en los Pirineos.

A los años siguientes se vio que la solvencia que demostraba en clásicas, incluso en la Vuelta, no se extendía al Tour. Rui Costa puede dar fe de cómo le sentó esperarle en un corte que Contador formó en el 2013 y a la siguiente no sólo no pudo con Nibali, tampoco lo consiguió con Peraud y Pinot, dos corredores de caché netamente inferior al murciano.

Pisó un podio, lastrando, mantuvimos, las opciones de Nairo y para cuando quiso ayudar incondicional al colombiano, el año pasado, éste no anduvo lo esperado. Lo que pasó en la última edición fue tan efímero que poca lectura merece.

Una de las preguntas del millón reside en hacer cábalas sobre lo que podría haber ganado Valverde de no haber vertido tantas energías en el Tour. Como todo en la vida esto es hacer malabarismos con lo que pudo haber sido, pero mirar el palmarés de Valverde apabulla de tal manera que cuesta creer que hubiera ganado mucho más de haberse centrado en otros menesteres.

Su problema ha sido ese, tan completo, tan competitivo, que todo pareció a su alcance y sin embargo no podemos obviar que estamos ante el mejor especialista en las Ardenas de la historia, algo para lo que sí pareció predestinado desde que pisó su primera carrera profesional.

Muchos dicen que de haberse centrado en la primavera, Flandes pudo estar en su radar e incluso San Remo, cuando sprintaba al nivel de algunos que llegaron a ganar en la Via Roma. Aún recuerdo como en 2005 le fijaban desde el helicóptero por el Poggio porque estaba en la terna.

Sobre vueltas de una semana o menos, poco que decir, cuando tiene varias y de todos los colores, las dos mejores de este lado de los Pirineos, Volta y País Vasco, más Dauphiné. Ganó una Vuelta, apurado, pero la ganó, pudo haber sido alguna más de no mediar chubasqueros, y el Giro que probó le encandiló, cosa que no podía ser de otra manera. Ha sido podio en las tres mejores…

Todo eso es bonito, pero evanescente, humo en definitiva, alimentar la leyenda de un ciclista que ya es eso, legendario, por todo lo que hizo y pudo hacer. Como dijimos el otro día, creo que nunca veremos nada tan singular como él.

Imagen tomada del FB de Movistar Team

INFO

Conoces la historia del ciclista total???

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