Melodías de la Vuelta, ese clásico (y II)

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Muy apropiada ¿verdad? Azul y Negro volvería a repetir diez años más tarde, en 1993, con Two Pa Ka en una edición dominada por el suizo Tony Rominger que se llevaba el maillot amarillo, la regularidad y la montaña, tan querido/odiado por  los aficionados en este país.

Pero esto es una carrera y hay que seguir adelante y el pelotón sigue avanzando al ritmo de la música y llegamos a 1984, el año que Eric Caritoux, un completo desconocido, ganaba la ronda española con tan sólo seis segundos de diferencia con el gran Alberto Fernández, al son  de la sintonía del genial y malogrado cantante y compositor asturiano Tino Casal y su recordado Pánico En El Edén:

“Sí o no, una de dos, o bajas tú o subo yo”

Otra canción muy asociada a la Vuelta a España de este genial artista, Tino Casal, que con tan sólo 13 años empezó su carrera musical con el grupo Los Zafiros Negros y años más tarde formando parte de Los Archiduques.

El locutor sigue generoso pinchando los mejores “discos” y más recordados de la Vuelta, aunque sus comentarios sobre ciclismo, mejor los evitamos. Pero a nivel musical sigue imparable y nos ofrece una nueva canción, la del año 1985, un sencillo llamado Baila interpretado por Iván, ídolo de quinceañeras de la época que inundaban las pistas de baile. Y en efecto, “bailando” sobre la bici, el gran Perico Delgado se escapó en el descenso del Puerto de Navacerrada en la penúltima etapa, dando alcance a José Recio que iba escapado y remontando los seis minutos de diferencia que le llevaba Robert Millar, ganando una épica edición de la Vuelta.

La ronda de 1986 vino de la mano de Gloria Estefan y su Miami Sound Machine que nos alegró la Vuelta con su Conga. También muy reconocida ¿la recordáis? Un pelotazo que llegó a vender más de 5 millones de copias en USA, permaneciendo más de 20 semanas en el nº 1 de las listas. Aquel año el gallego Álvaro Pino (“que se compró una vespino” dice el cachondo del locutor a modo de rima) nos hizo disfrutar con su victoria derrotando a figuras como Sean Kelly, Fignon, Millar o el propio Perico.

Como el tiempo apremia y el programa ya va contra el crono, el locutor empieza a dar tumbos en el tiempo, pasando directamente al año 1988, en el cual Serafín Zubiri lo bordó con su Pedaleando para dar la victoria a Sean Kelly:

¿Cuántos kilómetros me faltan para la meta final? Pedaleando, te voy buscando. Si llegara yo primero, lo sabría el mundo entero

Seguimos con otro grupo como La Unión, banda madrileña que con su “Más y Más” llevó a Perico en volandas para pedir más y más y llevarse al zurrón su segunda Vuelta, la del 89:

Haz conmigo lo que quieras nena, sabes que te pertenezco nena, vamos a volvernos locos, vamos a subir al cielo juntos, cabalgando en la pasión, deseo más y más, vamos nena hasta el final….”

La Unión repetiría con otro éxito indiscutible en 1991 con su Dámelo Ya, algo que muy bien le podría haber dicho Melcior Mauri a Indurain, aquel año, para que entregara la cuchara y rindiera el triunfo al catalán de Vic”

La hora escasa de duración del programa hace que el presentador proporcione un nuevo brinco en el tiempo y vayamos a parar a la recordada edición del año 1999. Atrás quedaban temas de Havana, Víctor Coyote, Malou o Vengaboys, por destacar algunos. Pero aquel 99 no lo podía dejar fuera, no en vano era su etapa reina, ya que al son de los acordes de la gaita folk/celta del asturiano Hevia y su El Garrotín, la edición de aquel año ascendía por vez primera el mítico Angliru. La prueba la ganó Jan Ullrich pero todos recordaremos la victoria épica del Chaba Jiménez en las rampas del muro de Riosa, saliendo de entre la niebla y adelantando a Tonkov que iba escapado.

El locutor confiesa que no le gusta para nada la gaita MIDI de Hevia y que no soporta su línea de bajo electrónica. Para gustos los colores. Pero yo me quedo con esta canción. Escucharla en Asturias, en la Cueña les Cabres, un día de orbayu, esperando el paso de los corredores, no tiene precio. Yo estuve allí.

En 2003, Hevia volvería repetir con su Tirador, en otra épica Vuelta ganada por Roberto Heras, la segunda después de la del año 2000, edición que fue acompañada por la sintonía de la formación barcelonesa OBK y su El Cielo No Entiende, otra canción que también quedó bastante labrada en el recuerdo de la ronda española.

Nos plantamos ya en el año 2004 y el locutor va devorando etapas, el tiempo se le echa encima y como si fuera a la cabeza del gran pelotón, está preparando ya fuerte el sprint y nos lanza con Melendi y su Con La Luna Llena. Su canción dedicada a la vuelta a España estaba bien justificada por su famosa anécdota, cuando en un viaje en avión a México obligó a la tripulación a girar y volver a Madrid. Se comenta, se rumorea, que Melendi montó un pollo tremendo, algo “fuera” de sí.   Aquel año de nuevo la edición fue para un gran Roberto Heras.

El presentador vuelve a pincharnos una nueva sintonía, brevemente, la del 2006 ganada por Alexandre Vinokourov que al ritmo de Nena Daconte (nombre de un personaje del libro de Gabriel García Márquez, El rastro de tu sangre en la nieve) se preguntaba ¿En Que Estrella Estará? La respuesta, años más tarde, la encontró en este 2012, concretamente en Londres.

Al locutor ya le quedan pocos minutos para finalizar el programa. El esprint final estaba cantado y los Patricios, en 2010, daban Otra Oportunidad al italiano Vincenzo Nibali para ganar una gran ronda por etapas, ya con el maillot rojo, y ante un gran Ezequiel Mosquera con la primera ascensión que se hizo a la Bola del Mundo. Inolvidable:

Quiero que me ciegue el sol, quiero ser un corazón que lata con más fuerza

El programa había finalizado después de una hora larga de duración en el que habíamos recorridos juntos parte viva de  la historia de la Vuelta de los últimos 30 años con el recuerdo de sus sintonías oficiales. En el tintero habían quedado muchas, como la de Pastora Soler y su Corazón Congelado,  Hanna, Beatriz Luengo o Zahara, pero sobre todo a quien más eché de menos fue a Patricia Manterola que llevaba loco perdido al pelotón con su canción y famoso baile plagado de curvas Que El Ritmo No Pare. Cualquiera le decía que no a la guapa de la Manterola ¿cierto?

Que el ritmo no pare, no pare no, que el ritmo no pare, si te gusta a ti, muévete y no pares y no pares sigue sí, que el ritmo es tan rico, que sí, que sí, que sí, que sí!

Si queréis leer la primera parte

Por Jordi Escrihuela

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