Mi primera bicicleta

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No sé qué fue lo que me atrajo a la bici. Antes incluso de caminar me apasionaba el taca-taca, mi madre aún me recuerda que iba como loco con él por los pasillos de casa. Mis inicios sobre la bici pasaron por mantener el equilibrio. Viví hasta los 12 años junto mis padres en una masía de pages hasta mudarnos a Martorell.

En aquel entonces la bicicleta era mi medio de transporte, incluso gané mi primera carrera sobre una BMX en unas fiestas veraniegas del pueblo con camiseta y zapatillas. Al ir a vivir a Martorell, empecé a salir con el club de BTT, Martorell Bike, y, poco después, con la Peña Ciclista de carretera. Norberto, el padre de dos de mis mejores amigos que habían sido amateurs en su época, al ver que seguía sus hijos, diez años mayores, me propuso apuntarme a la escuela CC Sant Boi, me dejó su bici de carretera y ahí empezó todo.

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Aún recuerdo mi primera bici, me la regaló mi padrino. Era de paseo de color azul, con ruedas de 14″ con la que conocí el equilibrio al quitarle las ruedecitas posteriores.

La siguiente fue una BMX que me trajeron los Reyes y mi primera BTT la compraron mis padres, a plazos, en una promoción de Caixa Penedes. Recuerdo que su color simulaba el del titanio pero nada más lejos de la realidad. Junto con los amigos, empezamos a experimentar nuestros primeros saltos y al no llevar suspensión delantera, cuando te pasabas un poco, se acababa doblando la horquilla delantera. Las llantas, al ser de acero se ovalaban y ello no nos vino nada mal pues aprendimos de mecánica.  En la actualidad, soy fiel a Massi a la que me une una enorme vinculación y amistad.

Si miro hacia atrás, la bici me lo ha dado casi todo, ha sido y sigue siendo un modo de vida. Antes de mi trabajo, ha sido mi pasión y lo sigue siendo después de profesional. El ciclismo me ha permitido conocer infinidad de personas, muchas de ellas vinculadas al deporte y con mentalidad muy sana. También me ha regalado visitar lugares donde sin ir a pedales no hubiese podido llegar ni ver. Alcanzar retos, alegrías y momentos duros pero que en su conjunto han supuesto una educación en cuanto comportamiento, saber convivir, compañerismo, trabajo, constancia…experiencias y valores de la vida que no se aprenden en el colegio.

En mi caso, al ser de familia humilde, nunca pudieron invertir en un material de primera, siempre he montado bicis de gama media pero eso no ha restado mis ganas de pedalear. Si te gusta el ciclismo, lo puedes practicar con cualquier tipo de bicicleta. De hecho, no he conseguido tener una bici con componentes tope de gama hasta llegar a profesionales.

Entiendo que los padres quieran dar lo mejor a sus hijos, es normal. La cuestión es que en ocasiones, cuando el hijo entra a formar parte de un equipo donde un patrocinador cede su material, se encuentran que la bici que han llevado hasta entonces era mejor. Todo se basa en la educación, que se conformen con lo que tienen, lo valoren y cuiden.

A los padres que quieren la mejor bici para su hijo les diría que una buena bici no te hace mejor ciclista, lo que te hace ser más bueno son los resultados y eso se consigue a base de trabajo, sacrificio, constancia y pasión por lo que haces. Una bici mejor puede ser un premio, si saca bien los estudios o simplemente al ir pasando a categorías superiores. Ahí los márgenes son menores y es cuando ya viene siendo importante otros factores como el material.

Un niño con una bici buena no aprende mejor el “oficio”, éste se aprende a base de la experiencia. Con el paso de los años, los conocimientos son los que te hace aprender y una bici mejor, lo único que te puede dar es una cierta ilusión pero que al rodar con ella varios días o kilómetros ya no notas la diferencia. De hecho duelen igual las piernas al apretar sobre una bici que otra.

Vivimos en una sociedad de consumo y sentimos que si no tenemos tal o cual cosa parece que no podemos practicar en este caso ciclismo. La cultura por el esfuerzo debe ser superior a la obsesión por el material. De hecho la ilusión del niño debería ser otra. Ver como mejora sus registros, como domina la bici, como se desenvuelve en grupo, en una carrera…

El material es importante cuando lo que te estás jugando es el pan, en niños lo importante es que se inculquen los valores del deporte.

Por Israel Núñez

Imagen tomada de www.recuperandolacalle.blogspot.com

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