Nada distrae a Vincenzo Nibali

0
9
vistas

Vincenzo Nibali es el perfecto ejemplo de ciclista que sabe reinventarse en cada paso que da. A esa forma de correr aparentemente alocada e impredecible, le acompaña un plan, muy bien sellado y marcado en una hoja de ruta. Dice el siciliano en La Gazzetta dello Sport que ha sacrificado el Tour por los Juegos Olímpicos. Eso es una media verdad por dos motivos, primero porque se supo desde lejos que Fabio Aru sería la baza de Astana en Francia –Aru, por cierto fue de lo poco digno que hubo en la carrera- y segundo porque ganar el Giro de Italia ya supone una barrera tal que optar al Tourlo demostró el año pasado Contador– es casi una quimera. Pronto se cumplirán veinte años del ultimo ciclista que hizo doblete Giro-Tour, fue Pantani, y de él está casi todo dicho.

Nibali sin embargo en el fondo admite que cara a cara con Nairo, Froome y Contador no lo tiene nada sencillo. Podría utilizar sus estrategias, descensos complicados, emboscas, encerronas que por cierto este Tour planteó abiertamente más de un día. Hace dos años en el Tour, estaba sublime de forma, como creo nunca había ni estado, ni volverá a estar. Tomó la delantera el Sheffield, abrió brecha en el pavé y sus dos grandes rivales acabaron por abandonar. El año pasado, con el uno pegado a la espalda no estuvo a su nivel.

Nibali es consciente de ello como también es consciente de que el respeto, cariño y admiración no sólo se ganan en el Tour, aunque éste siga siendo el “gran escaparate”. La victoria del Giro de Italia, cuando todos le dieron por descartado, es de las que se guardan en la retina, posiblemente ese fin de semana de mayo lo guardemos como lo mejor del año y no los sopores que los favoritos ofrecieron en el Tour.

Para Nibali éstas serán sus terceras olimpiadas y reconoce que seguramente las últimas, como a él le va a ocurrir a una generación entera. A las primeras fue para ayudar a Bettini, en esas carreras en las que el alopécico italiano corría solapado a Valverde. En Londres fue todo muy rápido y no pudo sacar tajada. Dice que ahora es diferente, que el recorrido es tremendo para ellos aunque las cosas no serán nada sencillas, como bien se sabe en una olimpiada.

Nibali en el Tour hizo lo creo que debieron hacer Purito y Valverde, dejarse ir e impulsarse hacia una etapa. No estuvo al nivel de Izagirre en el Joux Plane porque se produjo un hecho inédito, una caída de Nibali el día anterior, la que provocó la de Froome. Le han criticado, “es indigno que un ganador de Tour se deje media hora”, pero si algo demuestra este ciclista celeste es tener unas anchas espaldas y una flema nada siciliana. Él, eso siempre lo ha dicho, quiere el oro olímpico colgado de su cuello y en esa empresa nada ni nadie le distraerán.

Imagen tomada del FB de Astana

INFO patrocinada por 226ers

Prueba las bebidas sabor sandía para saciar tu sed y recuperar sus niveles tras un intenso ejercicio

Publicidad

Deja un comentario