Nuestros niños no saben ir en bicicleta

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Hay una frase que llevo muchos años escuchando. Una frase que llena la boca de muchos políticos e iluminados sobre la bicicleta. Una frase que oigo en discursos estúpidos: “Hay más bicicletas que balones”. Al decirla, se sienten conocedores de todo sobre la bicicleta. Pero la realidad es otra. Posiblemente siga habiendo más bicicletas que balones, pero nadie ha hecho un estudio para ver hasta qué punto esto cierto.

En estas fechas Navideñas, la realidad es muy diferente a otros años, antes cualquier chaval o chavala debía de tener una bicicleta, era como el regalo que antes o después un crío recibía, unos prematuramente, otros a edad más avanzada. La regla fue que a partir de los cuatro o cinco años, la gran mayoría de jóvenes ya sabían ir en bicicleta.

Hoy muchísimos jóvenes, y no tan jóvenes, no saben ir en bicicleta, un hecho real que es fácil de detectar en eventos infantiles y escuelas, una penosa realidad para un mundo, el nuestro, que en teoría pretende incorporar la bicicleta como un elemento de transporte más.

Pero volvamos a los Reyes de este año. La preocupación de las familias es ir a un gran centro comercial a comprar los regalos. El apartado de juguetes, quizás alguna pieza de ropa y la gran mayoría buscando tecnología en tiendas especializadas: consolas, juegos, móviles, tabletas……

Y ¿quién piensa en que un buen regalo puede ser la bicicleta? Señores, en muchas familias ni se les ocurre pensar en una bicicleta, no se acuerdan de este objeto, no lo consideran interesante. Quizá es que hayan oído tantas barbaridades relacionadas con la palabra bicicleta que se les ha borrado de su mente.

Estos días los propietarios de tiendas de bicicleta se llaman entre ellos hablando de un problema es común entre ellos: no se venden bicicletas, que la gente ni siquiera entra a preguntar… Hay un problema a largo plazo aquí, mi opinión es que si antes para un niño la bicicleta era ilusionante, ahora no lo es.

De lado quedan los otros “lobbies” de la bicicleta, que son minoría: gente adulta que opta por el fixed, el turismo de alforjas, el paseo urbano, el “ciclista friki”… y además los que todavía creemos en el ciclismo de toda la vida: la carretera, las salidas de fin de semana en el mal llamado cicloturismo, la competición…..la BTT…

Pero nos queda luchar contra el gran lobbie del coche. No vale de nada quejarnos de las muertes de ciclistas a través de redes y otros foros. Hay que decir basta. Estos quejidos solo los valoramos los amantes de la bicicleta. hay que encontrar alguien se preocupe de que los ciclistas se ganen el respeto de los conductores. Y en ello los ciclistas tenemos mucho que aprender: vamos sin documentar por la carretera, nos saltamos los semáforos, vamos en paralelo en carreteras de curvas sin preocuparnos de dar paso a los conductores, bajamos los puertos rozando la imprudencia temeraria. Es una cuestión de derechos y obligaciones. Tenemos que hacernos querer para que los conductores piensen que la bicicleta es interesante y luego se acuerden de que ésta es un buen regalo para su hijo es una bicicleta.

Texto de Jordi Escursell, creador de www.aritmedepedal.com

 

 

 

 

6 COMENTARIOS

  1. Muy buen texto Jordi. Yo creo que la bicicleta sigue gustando a padres y niños de menos de cinco años… mientras sobrevive la primera bicicleta. Es a partir de ahí cuando todo cambia, los padres piensan en el peligro que esta conlleva y que los niños prefieren maquinitas ultimas tecnologías. Sólo los niños que reciben una educación en el amor al vehiculo de las dos ruedas, sigue teniéndola.
    Y yo creo que los políticos no piensan hacer nada para favorecer la convivencia bici-coche, no les interesa.

  2. Yo creo que sucede en otros países y esa es la diferencia: si la bicicleta fuera el primer vehículo que conociesen (PARA IR A LA ESCUELA) después del triciclo, seguramente sus padres como conductores tendrían más respeto hacia los ciclistas y los propios niños aprenderían las normas más elementales de comportamiento con la bicicleta. Aquí les enseñamos "las comodidades" del coche desde el primer momento, cuando decidimos llevarles a diario a la escuela aunque desde nuestras casas a veces dista menos de 1 km.

  3. Hola.

    Eso que dices Jordi que hacemos los ciclistas, lo harás tú. No necesitamos más gente echando piedras sobre nuestro propio tejado.

    Ah, y lo de los semáforos… La excusa de siempre. Yo veo muchos peatones cruzar con seguridad a pesar de prohibírselo el semáforo y no les considero suicidas ni veo que pongan en peligro a nadie.

    Saludos.

  4. "Cruzar con seguridad a pesar de PROHIBIRSELO el semáforo". Acabas de dar en clavo señor anónimo. Lo importante no es la seguridad con la que hagamos las cosas sino hacerlas cuando debemos hacerlas y saltarse un semáforo está mal hecho para un peatón (que hay muchos que lo hacen), para un ciclista (que son numerosos) y para un coche que son algunos menos. Se tiran piedras en el propio tejado cuando se escriben cosas como la que has escrito tú Sr. Anónimo. Y por cierto, yo no expreso mis opiniones bajo ningún pseudónimo. ¡Saludos!

  5. el tema no es la seguridad, el tema es la mala imagen que da un cilista a un conductor que esta parado en el semaforo esperando y el ciclista se pasa POR EL FORRO la señal. Eso, cabrea al conductor y poco a poco su mente clasifica al ciclista como un indeseable y perturbador. El ciclista no tiene más privilegios que los demas usuarios de la via urbana o interurbana. Hazte querer y te respetaran.

  6. Una buena reflexión. Pero¿sobre que estudio o base técnica se apoya? Porque el binomio antagonista no es coche-niño, sino coche-movilidad en bici. Los niños circulan en vías ciclables (Anillo Verde ciclista de Madrid, por ej.) o en los parques, y los fines de semana. ¿Hay datos sobre venta de bici para niños, u otro tipo de estasdíticas (desplazamientos escolares, por ej.)? Si no, se queda en una simple reflexión, aunque interesante.

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