Oleg Tinkov ya tiene su foto en el álbum de Contador

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Si mañana Espasa quisiera sacar una selección de fascículos sobre la vida de Alberto Contador, si quisiera ir a menos, y sacar un diccionario enciclopédico de sus vericuetos, Oleg Tinkov tendría entrada y fotografía. Si Alberto hiciera un álbum de su periplo ciclista, Oleg Tinkov se ha metido por derecho propio. La vida trae y lleva, da vueltas, curvas inesperadas y en ciclismo tenemos muchos ejemplos, más allá incluso de las rutas que serpentean las catedrales de este deporte. El tren ha llegado a estación, Tinkov vuelve a estar con Contador.

Acuerdo casi clandestino

La relación amor-odio de Oleg Tinkov y Alberto Contador abre su capítulo más intrigante. Pelillos a la mar, obviando Twitter y esas memeces que ponen al corriente a millones de personas sobre el verdadero estado de las cosas, el magnate ruso y el doble ganador del Tour quieren trazar una gruesa línea sobre el pasado y decir que aquí no ha pasado nada y que si alguien debe conciliar el insomnio es Chris Froome, pues todo este tinglado prenavideño es para batirlo en julio, en Francia, en el Tour.

Hace pocos días nos hacíamos eco de la pieza central de Vélo Magazine, algo así como el pontificado mensual del Tour de Francia disponible en quioscos, sobre Alberto Contador. Entre otras consideraciones, que tenían por objeto demostrar que los mejores días del ciclista de Pinto no eran cosa del pasado, destacó la que hacía referencia a su línea vital.

No hay calma en “ca Contador”, no puede haberla. Es como si su carrera se desarrollara a golpes, a talegazos mal dados por un destino que se retuerce como esas curvas que buscan la cima del Stelvio. Así lo resumimos a tenor de lo leído en la revista francesa:

“Una familia humilde con los problemas de salud de su hermano Raúl, el cavernoma de la Vuelta a Asturias de 2004, el arresto de Manolo Saiz, su director de siempre, y posterior explosión de la Operación Puerto, la pérdida de conocimiento en el descenso de las Lagunas de Neila durante una Vuelta a Burgos, la salida de Liberty Seguros del ciclismo y la irrupción de Astana, que a su vez no es aceptado en el Tour de Francia de 2008 por escándalos de dopaje un año antes, la imposible convivencia con Lance Armstrong en 2009, el ataque a Andy Schleck cuando le saltó la cadena en Bales, el posterior positivo en ese mismo Tour, el de 2010,…”

A esta línea de sucesos añadan las entradas y salidas de Oleg Tinkov en su vida para completar un cuadro de trazo desordenado y costumbre surrealista. Ante tal retahíla de hechos no sabemos si decir que estaba en el sitio equivocado sin saberlo o si el destino le tiene guardado un obstáculo a cada curva. Sea como fuere, y tras un año en el que sus únicos problemas fueron deportivos, se plantea otro ejercicio complejo.

Aunque bien mirado Oleg Tinkov es el bufón perfecto cuya excentricidad le puede proporcionar al corredor la tranquilidad que requiere. Incluso si vinieran mal dadas, la total carencia de elegancia del multimillonario le da a Contador una tabla de salvación y quién sabe si por ende al propio Fernando Alonso, pues a la vista del tristísimo recibimiento que le dispensa el pelotón internacional, con mil y una trabas en el camino, podría tener en el hartazgo del pinteño un buen aval para traérselo a su equipo, ese que debe nacer de cero pero que igual sigue el “método Tinkov” y evita levantar algo desde los cimientos más si el mercado ofrece gangas e incluso con licencias World Tour bajo el brazo.

Foto tomada del Facebook de Saxo- Tinkov o viceversa.

2 COMENTARIOS

  1. O mucho me equivoco, o este va a ser el “culebrón” de la próxima temporada ciclista. Imagino que los periodistas se frotaran las manos.
    Sinceramente… lo siento por Contador; primero fue el americano y ahora el ruso…

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