¿Pagarías por ir a ver ciclismo?

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“El ciclismo es el deporte más popular pues no cobra ticket” Pier Paolo Pasolini

 

El ciclismo de carretera como deporte itinerante tiene complicado cobrar entrada por pasar a verlo. Al margen de las pruebas de ciclocross o pista, incluso las de BMX, el resto de ciclismo no tiene taquilla y eso es bueno  y malo al mismo tiempo.

Como decía nuestra referencia, Pier Paolo Pasolini, la ausencia de precio por asomarse a una cuneta hace de éste un deporte accesible y el más popular. Además tiene el detalle de que un día determinado puede situarte el circo bajo el balcón o a la puerta de tu casa. Ese precio que nadie paga pero todos agradecen.

GIRO D'ITALIA - STAGE FIFTEEN

En el matinal de la Cadena Ser “A Vivir que son dos días” Javier Del Pino, el conductor del mismo, puso a uno de sus colaboradores, David Broncano, a la puerta del Madrid Open de tenis. Quería saber si el deporte es el último reducto donde nos gastamos la pasta a gusto. Hablaba de los precios del evento tenístico y repudiaban la cartera. Luego también cifraba lo que se paga en el fútbol. Mareante, incluso disuasorio, pues la afluencia en los estadios está en caída libre. Algunos no se han enterado del empobrecimiento de nuestra sociedad.

Y en estas que el ciclismo ahí anda, entre el difícil presupuesto de una carrera, que si se para uno a pensar es demencial lo que se debe movilizar, y los cada vez más pingües ingresos por publicidad, el auténtico y único soporte de este deporte.

Por que cobrar entrada en ciclismo serían palabras mayores y no posible en cualquier lado. Vemos por ejemplo el pasillo humano que rodeó el pelotón en Fiesole cuando la caravana caminaba hacia Florencia y pensamos en cuánto se podría generar ahí con unos centimillos por aficionado. Pensemos en el estadio más grande del mundo que es cada año Alpe d´ Huez con varios cientos de miles de forofos colgados en las cunetas. Pongan una taquilla en la curva de izquierdas que inicia la subida y rasquen una tasa similar a la que te cargan en los hoteles catalanes. Verán qué se sacaría.

Aunque en España esto es utópico en grado supino, recuerdo que se regalaban entradas para ver lo nacionales de pista en el Luis Puig valenciano y sólo iban familiares y amigos de los contendientes, no resulta increíble que un día viéramos una taquilla en ciertos lares, si no la hay ya y un servidor no se ha enterado. Donde se está sembrando esta expectativa es en el Tour de Flandes y su circuito final. Sólo así se entiende la omisión del Muur a favor de un recorrido a todas luces insuficiente.

De cualquiera de las maneras el ciclismo cuenta con intangibles que bien utilizados acolchan esa carencia de ingresos por tickets. Por donde va enriquece la zona, sitúa lugares en el mapa, desplaza masas, crea iconos geográficos e incluso subleva las cunetas con rentabilísimas caravanas publicitarias. Ese patrimonio, así, citado de sopetón, es ese flotador al que agarrarse. Incluso ahora, en estos tenebrosos tiempos.

2 COMENTARIOS

  1. siempre y cuando sea un precio testimonial si, al final si vas a ver una etapa de montaña ya te gastas dinero en transporte, alojamiento, comer mas algun capricho. Pero la cuestion es el precio que sea algo simbolico

  2. Hace unos 15 años ya se pagaba un precio testimonial por ver carreras como la Subida Urkiola o La Clásica Amorebieta, eso sí en los puertos de Muniketa y Urkiola. Algo que es normal y posiblemente necesario viendo la situación económica, sobreto en el ciclismo.

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