“Pepe, dame un Purito”

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Circula en el run run popular una historia sobre la presentación de Joaquim Rodríguez ante sus compañeros de equipo cuando, una vez integrado en la disciplina de la ONCE, les simuló fumar un purito en plena concentración invernal. Aquel minúsculo ciclista de nervio arraigado y acento catalán evidenciaba en el albor de su trayectoria aquel desparpajo con el que siempre ha querido mostrarse, dando pábulo a ese punto de “mala folla” que siempre perfila los mejores, los que un día sueñan con ser campeones y al final acaban siéndolo. Algunos quisimos verle fumando ese purito en la cima de Huy. No quiso hacerlo por la solemnidad del lugar, quizá abrumado. Pero qué cojones, si unos lanzan flechas, otros acunan bebés y el que más besa estampitas, ¿por qué no quiso cerrar el círculo nuestro tostado protagonista?

Pase lo que pase, feliz
Joaquim es un tío de mundo, criado en barrio. Pocas horas antes de la carrera que va y viene de Lieja habrá quemado emociones con el clásico futbolero. Su indisimulada simpatía por el Barça le hace especial en un mundillo, el ciclista, que en Catalunya bebe los vientos por el Espanyol. Dicen muchos catalanes que por culpa del Barça el ciclismo no tiene la cuota que merece en la prensa, parte de razón tienen, pero no toda. El ciclismo, el ciclista, en Catalunya no deja de ser exótico.
Ahora Joaquim se ve donde siempre quiso, guiando un equipazo a sus órdenes, plasmando ese liderato con triunfos, “sintiéndose de puta madre” como más de una vez me ha asegurado cuando de capitanear las grandes carreras habla. Por ese motivo dejó las cómodas huestes de Eusebio Unzué. Ahora le toca vérselas con parte de aquel regimiento que un día fue su casa.
Por que lo que ocurra en la Flecha Valona sabe perfectamente que no siempre tiene conexión con la Lieja. Los contados ciclistas que han doblado desde el primer puesto tales carreras en cuatro días dan muestra de la complejidad de aunar ambas gestas. Y es que pocos esperan que los protagonistas de la pequeña de las Ardenas  repitan en masa en la hermana grande. Quizá Purito, puede que Gilbert, Albasini es una relevante incógnita. Aquí esperamos actores diferentes.
Desde hace tiempo la Lieja es la clásica que más me seduce. No tiene la singularidad de los adoquines, pero es la decana de los monumentos. Además supone un rompeolas de tendencias, por que aquí soslayamos los mejores clasicómanos con los grandes fondistas. Y eso no tiene precio. Una parilla que incluya a los Schleck, Valverde, Nibali y otros como en su día Evans o Contador contra las referencias de un día sí que es algo singular. En la Lieja hemos podido asistir a desiguales combates como Pantani vs Bartoli, Hinault vs Kuiper, Merckx vs De Vlaeminck, otrora impensables e imposibles.
Pero volviendo al origen de esta entrada. ¿Recuerdan la primera subida a Roche aux Faucons, la cima que ha dado una dimensión más épica a esta grandísima competición? Allí donde Purito vistiendo aquel original y acreditativo maillot de campeón de España rompió la carrera a favor de Alejandro Valverde, haciendo la criba definitiva, demostrando que el gregario andaba como los líderes o más. Y es que entre otros atractivos queremos ver a este “canalla” ante el que fue su jefe y con quien por circunstancias no ha podido medirse. Ese es nuestro duelo para Lieja.
Fotografía tomada de http://www.katushateam.com

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