Philippe Gilbert, un Mundial, muchos favoritos, mil lecturas…

4
3
vistas

La carrera más bella del año es el Campeonato del Mundo. Sugiere espontaneidad, indefinición,… te la juegas al todo o nada. Ser rácano te crucifica si no ganas, explotar le hace la faena a tus enemigos, en fin. Nos seduce por eso. Por ese factor “huevo Kinder”. Sin saber qué te va deparar. Valnekburg, bueno, Limburg 2012 no ha sido una excepción.

Llevaba todo el año pensando que sólo el Campeonato del Mundo podía eximir a Philippe Gilbert de tan nefasta temporada. Barruntaba que el belga tenía un plan muy definido. Dado que en primavera lo ha ganado todo, o casi todo, además por triplicado un mismo año, habrá pensado, quiero ser el siguiente valón tras Claude Criquielion en BCN en endosarme el arco iris. Su plan aunque arriesgado tenía fundamento.

Y lo tenía por que en una carrera de “uphill finisher” él es el mejor. Lo es sin duda, por delante de Purito, Sagan, Valverde y todos aquellos que quieran moldear bajo este apelativo. Es que no hay otro como él, y encima en el Cauberg. Bélgica sabía que lo suyo era un comodín plurinacional, tenía su candidato valón, Gilbert, junto al flamenco, Boonen. Muy mal se debía dar para que las tornas no les fueran favorables.

La carrera fue decepcionante por cuanto no se diferenció de una Amstel más en esencia. Sin embargo su perfume mundialista embriagó. Aquí fichan ciclistas que en la antepenúltima gran clásica primaveral no lo hacen. Sin embargo en una carrera que admitía muchos matices al final todo ha sido un juntitos hasta el Cauberg y que éste decida.

Claro que cuando el Cauberg sentencia no gana un cualquiera y el Mundial ha hecho justicia a un ciclista con uno de los mejores palmarés de cuantos hallamos en el top 10 mundial. Harina de otro costal es dónde estaban nuestras bazas, pues si el desarrollo de la carrera de los españoles fue perfecto su ejecución hizo aguas.

A falta de unos seis kilómetros de meta en un grupo que trinaba adivinábamos cinco maillots “rossoneri” en vanguardia del grupo. Por la derecha, a partir del cuarto o quinto, estaban las grandes bazas hispanas. Pero como por arte de magia se desvanecieron. El descomunal trabajo de Pablo Lastras y Juan Antonio Flecha se diluyó en un golpe hacia izquierda o derecha, no adiviné a verlo.

Philippe Gilbert inició su show y allí no habían secantes. Con la forma mostrada últimamente Alejandro Valverde estaba más que capacitado para seguirle, pero saltó tarde, una vez más. Una pena. Otra bala desperdiciada. Si en Madrid 2005 se precipitó y Boonen le mató y en Salzburgo aún no sabemos qué le pasó frente a Bettini y Zabel, en Valkenburg le pillaron con el carrito de loe helados. Que un ciclista de su categoría siga a estas alturas sin un oro colgado de su nuca delata esas lagunas tácticas que tanto le pesan. Otra vez será, aunque esas piernas no son eternas.

 

Foto tomada de http://www.sportmurcia.net

4 COMENTARIOS

  1. Desilusión, es la palabra que me viene a la cabeza con este mundial. Tantas bazas como teniamos y todas desaprovechadas y además el trabajo de Flecha y Lastras a la "basura"… una pena.
    Felicidades a Philippe Gilbert nos ha hecho vibrar en los últimos segundos de las seis horas de carrera.

Deja un comentario