¿Puede Miguel Indurain dormir tranquilo?

1
6
vistas

Crecimos con él. Nos iniciamos en el cariño por el ciclismo con él. Nos asombramos y deleitamos con él. Miguel Indurain es el cicerone de muchos integrantes de mi generación en el ciclismo. Lo logró en esa década que muchos ahora tachan de maldita y sucia. Este uno de los post que con más dolor un servidor escribe, pero la cuestión es clara. A la luz de todo lo que acontece ¿puede Miguel Indurain dormir tranquilo?

“En mi época ya pasé cuentas con quién debía hacerlo y los responsables me dieron el OK. Yo competía para ganarme la vida, para disfrutar y para hacer disfrutar a la gente” afirmó en Barcelona el lunes mismo. Lo hizo en el alargado marco del caso Armstrong, quien por cierto en twitter se regodeó de que los siete maillots amarillos del Tour siguen siendo suyos, al menos físicamente. Que le dieran el OK en su momento, como comenta, no es garantía de nada, como bien se empeñó en subrayar la UCI y su presidente hace dos semanas.

En esta vida mis padres me enseñaron desde muy pequeñito que “más vale caer en gracia que ser gracioso”. Miguel cayó en gracia y en ello sigue. Pues al terrible ametrallamiento que la prensa le está dedicado a la aberrante década de los noventa, él sobrevive con pulcra inmunidad. Nadie le cuestiona y sí lo hacen de rivales que él mismo batió: Bjarne Rijs y los Gewiss en bloque, Piotr Ugrumov en persona, Marco Pantani, Richard Virenque,… incluso la retirada en masa de los PDM en el Tour de 1991 alimentó muchas teorías, que si EPO y demás. Como he leído de científicos varios: es materialmente imposible que un ciclista limpio sea capaz de calzarse un dopado. Ejem…

Miguel Indurain forma parte de la Fundación Laureus, algo así como la academia del cine pero en deporte. Que su época, su tiempo, sus rivales,… sean cuestionados no le impide ser recibido con los fastos de un grande. También estado por Can Barça e incluso opinando de Leo Messi. Su humildad y cercanía son sus mejores aliados, pero en un contexto que todo lo cuestiona, y no precisamente nosotros, resulta chocante tal tibieza. Pero como ocurre habitualmente, una cosa es la oficialidad y la prensa, y otra la vida aquí en la tierra. Si se entra en Google y escribes “Indurain”, se te propone a continuación, en segunda opción, el display “Indurain dopaje”.

Nosotros entretanto, como le dijimos a nuestro quiosquero ya jubilado, lo vemos como eso que se hace llamar magia: nos ilumina la sonrisa, nos emociona, nos alimenta la fantasía, pero tiene truco.

Foto tomada de http://es.eurosport.yahoo.com

1 COMENTARIO

  1. "En mi época ya pasé cuentas con quién debía hacerlo y los responsables me dieron el OK. Yo competía para ganarme la vida, para disfrutar y para hacer disfrutar a la gente" También dieron OK a Armstrong no??
    Es posible que no duerma tranquilo, pero estamos en España y aqui se protege muy mucho a todo lo que nos interesa.

Deja un comentario