Purito no tiene que pedir perdón

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No creo que diga algo que muchos no piensen cuando opino que posiblemente el tren de Purito en una gran vuelta pasó el año pasado en Fuente De. El precio y  admiración que nos despierta el pequeño, en tamaño, ciclista catalán no nos esconden sus dimensiones como competidor y el valor de sus rivales. Hace un año, a seis días del final, la mayoría pensábamos que lo tenía hecho, que la Vuelta sería suya y que el nivel que nunca imaginamos lograría había sido rebasado con creces.

Pero a Purito se le quedó una rendija por cubrir y esa aciaga jornada en uno de los vértices de los Picos de Europa le costó una general de una gran vuelta. Ello sin embargo no le amedrentó y demostró cuán grande se puede ser en la derrota, admitiendo el éxito de Alberto Contador con la naturalidad y sinceridad que siempre nos ha cautivado. Alberto fue mejor y punto.

En esta Vuelta Purito está pagando peajes en forma de obvia fatiga tras ser tercero en el Tour. Poco a poco, paulatinamente, parece que se encuentra, pero con seis días por delante no tiene sencillo, y ojo por que nuestra atrevida aseveración del principio puede ser desmentida categóricamente si las jornadas que restan sentencian a quienes a estas alturas de carrera presentan alguna duda, y Vincenzo Nibali ha dudado en Formigal.

A pesar de que esta Vuelta le ha dado más malos momentos que buenos, Purito está en la pelea y no se le puede descartar. No olvidemos que el Tour en su primera mitad no le propinó grandes titulares, pero sigiloso se aupó al podio.

Sin embargo nos llamó poderosamente la atención las declaraciones que le dejó a Juan Carlos García, el “hombre in situ” de la TVE en la carrera, una vez la etapa aragonesa de la carrera había concluido. Ni corto ni perezoso el líder del Katusha pidió perdón por que las piernas no dan más de sí en esta penosa travesía que ha sido las tres jornadas pirenaicas.

Sinceramente, a estas alturas de la película, pedir perdón a la audiencia a mí me ofende pues lo que tanto echo de menos en este mundillo, que es hablar claro, es algo que en el pequeño “grimpeur” de Parets del Vallés tenemos a diario. No se le ocurren parabienes ni adornos para describir la realidad. Es un corredor de su tiempo y sus tiempos. No engaña, no disimula. Lo que hace es lo que hay, juega sus bazas, para muchos muy cerca de meta, pero es que ese físico de 169 centímetros da lo que da de sí y sacarlo de punto es abocarlo a gripar.

No sabemos hasta dónde llegará en esta Vuelta, menos cuánto más podrá mantener este nivel que luce desde hace cuatro temporadas, pero al menos siempre nos quedará el sabor de un tipo que hizo lo que supo, lo mejor que supo. Y ese es Purito.

2 COMENTARIOS

  1. Purito, como bien dices, a estas alturas de su carrera no se le puede pedir mas, y si pide perdón es por su compromiso con los aficionados… flipante verdad? hoy en día escuchar estas cosas de tan alta modestia nos traspasa porq estamos acostumbrados a otro tipo de deportistas mas arrogantes y cuando vemos deportistas de verdad nos llega al alma. Purito cada día da lo mejor de si con una honestidad y entrega q por momentos nos hacen volver a creer en este deporte. MUCHAS GRACIAS PURITO!!!!

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