Radio Shack o la descomposición de un equipo en vivo y directo

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Hace tres años por estos días el polvorín que era Astana recomendaba distancia entre sus principales actores. Estaba claro que Lance Armstrong y Alberto Contador no podían convivir bajo el mismo techo y que alrededor de ellos muchos eran los ciclistas importantes que se veían mediatizados por las dos megaestrellas. Aquello tuvo una solución y se llamó Radio Shack.
Johan Bruyneel se llevó los fieles del tejano a un proyecto que quería ser un US Postal 2.0. Pronto se demostró que tales ambiciones carecían de base lógica. El envejecimiento de sus figuras, en lid desde hace más de diez años, fue el primer síntoma de deterioro. Luego quienes tenía que tomar responsabilidades tampoco explotaban –Janez Brajckovic-. Sin embargo nadie podía imaginar cómo se iban a precipitar las cosas en los tiempos recientes.
Ya en la puesta de largo de la nueva estructura, una vez acoplados los Schleck y acólitos, avisamos de que la experiencia podría resultar un fiasco. La caída de Fabian Cancellara en Flandes fue el detonante, desde entonces el equipo no levanta cabeza. Posteriormente el doble capítulo de “Schleck bros”: abandono del mayor en el Giro y baja del pequeño para el Tour. Como si no fuera suficiente, a Bruyneel le enganchan en el caso Armstrong y se ausenta de la Grande Boucle.  
La sucesión de acontecimientos ha acabado por explosionar durante la misma. A pesar del bálsamo de Cancellara, quien dijo que notaba retraso en las nóminas, en los primeros días, la incapacidad de Frank Schleck sin su hermano quedó patente con un rendimiento paupérrimo agravado además con un “resultado adverso”, el prólogo entiendo de un nuevo culebrón de dopaje. Al calor del suceso, un tsunami de declaraciones y comunicados mostró el caótico paisaje de este equipo de elevadísimo presupuesto. Bruyneel dijo creerle limpio, Frank alimentó la teoría de intoxicación –nuevamente en Pau, vaya por Dios- y el equipo lanza un comunicado donde afirma no verlo claro. Un berenjenal. Y para acabar lo de Haimar Zubeldia, el reflejo cruel de cómo se las gastan aquí. Andreas Kloden le omitió con la mirada y la conciencia cuando el guipuzcoano pinchó.
30 ciclistas, 14 nacionalidades, 29,5 años de media en su staff pro y estimamos que más de 15 millones de euros de presupuesto. Todo al borde de irse al garete. 
Aquí Haimar expresa sus ilusiones en la carrera tras verse entre los mejores en la primera crono. Luego las cosas se torcerían. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

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2 COMENTARIOS

  1. Lo que hizo Kloden a Haimar Zubeldia me pareció una autentica falta de compañerismo.Yo diría que el equipo se está yendo "a pique" como un barco dejado a la deriva en el malecón.Lo del hermano mayor de los Schleck en el Tour ralla lo absurdo y que todo el mundo hablé de que Andy Schleck vendrá a la vuelta a España, no lo tengo yo tan claro… se verá en breve.

    • Solo tres días después ya se sabe que Andy Schleck no vendrá a la Vuelta a España, ya no quiere duelo con Contador, ni con ningún otro ciclista que pueda sacarle de punto. ¿Que será de el?

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