Roman Kreuziger, un líder siempre de papel

0
4
vistas

En el pasado Tour de Francia pocos equipos jugaron la opción siempre jugosa, aunque también problemática, de tener dos líderes con opciones en la general. Entre ellos posiblemente el mejor en conjunto fue el Saxo Bank, que durante muchas jornadas tuvo sus dos mejores ciclistas relativamente cerca del líder Chris Froome. Los daneses jugaronlas bazas de Alberto Contador y Roman Kreuziger, pero al final el principal objetivo, que era ganar el Tour, no pudo ser, ni tampoco el secundario, situar a uno de dos en el podio.

Si vemos lo que pasó esas tres semanas convendremos que el checo siempre corrió con un techo marcado, y ese no era otro que su compañero Contador. Desde un principio se marcó que el madrileño era el líder y el centroeuropeo, gregario de lujo. A partir de ahí, sólo una hecatombe apartaría al doble ganador del Tour de la capitanía del equipo.

Pero hete aquí que hay veces que el segundo rinde igual o mejor que el primer espada. Y eso ocurrió durante gran parte del Tour. Kreuziger calcó durante días la actuación de Contador, incluso hasta en las cronos la igualdad fue el paradigma entre ambos. Sólo en Semmoz el gregario se descolgó, y no del todo, de su líder por que tuvo que trabajar con denuedo para que la carrera no se fuera por delante.

Está claro que cualquier estrategia lógica en el Tour por parte de Saxo, quien casi sin querer lleva dos etapas en la Vuelta, debía poner a Contador como cabeza de serie. Y es que al margen de los galones que un doble ganador de Tour se gana, está la trayectoria de Kreuziger, que en grandes vueltas no es la mejor. Siempre un día malo, siempre un problema, siempre algo, Roman Kreuziger nunca había estado al nivel esperado cuando afrontaba una gran vuelta. Y opciones no le faltaron pues desde que explotara en la Vuelta a Suiza de 2008, muchas han sido las oportunidades que ha tenido en liderar un equipo. En esta Vuelta lo corroboramos.

Curiosamente las mejores actuaciones que se le recuerdan al ciclista de Saxo han sido al cobijo de un líder. Aun recordamos las grandes prestaciones que emprendió estando en Liquigas a favor de Vicenzo Nibali, siendo éste líder de la Vuelta. Aquellas actuaciones fueron equiparables a las del Tour a favor de Contador. Cuando todos los capos se quedan solos, el líder que cuente con Kreuziger sabe que tiene un as en la manga.

En esta Vuelta Kreuziger tenía una opción a su favor. Lideraba en solitario el equipo y el techo se lo debían marcar sus piernas y como no el desgaste propio del Tour, que no fue poco y que creo ha pesado en este tránsito andaluz. Estaba claro que ahora mismo en una carrera que sólo habla de Nibali, Purito y Valverde pudo haber sido un magnífico outsider, pero el tiro de forma que lució en Francia ha alcanzado tope y ahora Nicolas Roche -etapa y dos días de liderato- ocupa con total merecimiento su plaza. Por de pronto, eso ya lo lleva, el centroueropeo es el mejor ciclista de su equipo en lo que llevamos de temporada a lo que hay que añadir la no poca presión que sus dos compatriotas le añaden. Leopold Konig y Zdenek Stybar han ganado etapas y han dejado la rareza checa en anécdota. Un buen ciclismo crece poco a poco por esos lares, un ciclismo que si abrimos objetivo no sólo incorpora la República Checa, la “primavera ciclista praguense” incluye países de la periferia que desplazan, cada vez más, el foco desde la vieja Europa a la perifería.

Deja un comentario