El rosa al rojo vivo

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La decimonovena etapa del Giro con final en la Estación de esquí de Risoul, enclavada en territorio francés, nos ha ofrecido un espectáculo sumamente emocionante que ha roto con todos los moldes que teníamos en nuestra imaginación. Aunque era una etapa de alta montaña que se hacía valer por su acentuada dureza no creíamos que en aquellas tortuosas carreteras de aire alpino pudieran suceder tantas cosas y en tan poco espacio de tiempo. Lo cierto es y como conclusión a lo sucedido es que la clasificación general ha sufrido un vuelco de indudable envergadura que no sabemos por dónde va a desembocar en ese par de días que quedan de competición, culminando en la ciudad de Turín en apoteosis.

La incertidumbre se centra ahora en la etapa de hoy que reúne también una gran severidad en cuanto a importantes puertos de montaña. Quizá incluso, nos atrevemos a decir, algo más ásperos y difíciles de subir que los que se han cruzado en esa etapa con término en Risoul, en una jornada en la cual se ha subido al impresionante Puerto del Agnello, llegando a una cota que se eleva a 2744 metros de altura, denominado cima Coppi, en homenaje y recuerdo al inolvidable campeón del pasado.

Se encuentra en la región de Provenza-Alpes, en el distrito concreto de Briançon. Aprovechamos la oportunidad que me brindan estas páginas de El Cuaderno de Joan Seguidor para señalar que L´Agnello ocupa un lugar entre los puertos más altos de Europa, a la zaga del Col de Iseran (2770 metros) y del Paso del Stelvio (2758 metros). Se hace familiar si hacemos hincapié que el Giro ha cruzado en cuatro ocasiones este temido puerto: constatamos en los años 1994, 2000, 2007, y, ahora, en el 2016.

Aunque hubo las escaramuzas matutinas de rigor, que sabíamos bien de sobras que no llegarían a buen término, el detonante que alteró de todas a todas el desarrollo de la etapa tuvo lugar descendiendo precisamente la montaña de L´Agnello, lugar en el cual se vislumbró el alto riesgo que algunas veces deben afrontar los sufridos hombres del pedal volcados a ritmo de vértigo en los descensos. El mencionado puerto se cobró dos víctimas que señalamos con letras mayúsculas: El ruso Zakarin, que figuraba clasificado el 5º de la general en la vigilia, el cual sufrió una aparatosa caída que le obligó sin piedad a abandonar la carrera, y el terrible encontronazo que asoló al holandés Kruijswijk, que en un abrir y cerrar de ojos vio truncadas sus caras esperanzas de vencer este Giro.

Por suerte, el hasta ayer líder, pudo reemprender la marcha y resistir como pudo en lo que le quedaba de etapa. Le restaban por cubrir 58 kilómetros hasta la meta, un sufrimiento constante. Sin ayuda de nadie ni tampoco de su equipo, ya muy debilitado, no pudo recuperar el tiempo perdido, que incluía, además, un cambio de bicicleta.

En vista a lo sucedido, la tabla de la clasificación ha cambiado totalmente de rumbo. Así contemplamos en vanguardia a los que han dado vistosidad a este Giro, que no son otros que el nuevo líder, el colombiano Johan Esteban Chaves (1º), al que le siguen el italiano Vincenzo Nibali (2º), el ganador de la etapa, el holandés Steven Kruijswijk (3º), el ciclista maltrecho, y el español Alejandro Valverde (4º), que tal como se ve no capituló así como así. Los cuatro están encerrados con un margen que no llega a los dos minutos de tiempo al evaluar diferencias.

Más emoción no cabe. Veremos lo que acontecerá a lo largo de la vigésima etapa, que recorrerá un duro periplo con tres puertos de 1ª categoría insertados en su itinerario y que asustan a cualquiera. No dudamos que los mencionados jueces de paz van a ser rigurosos en sus veredictos. Nombramos, pues, los collados de Vars, La Bonette y La Lombarda. Todos ellos superan en altitud los 2000 metros. La papeleta va a ser acusadamente difícil de evaluar y al mismo tiempo sospesar. Cualquier aficionado al deporte de la bicicleta a estas horas no se atreverá a divulgar un pronóstico a los cuatro vientos. De hacerlo será más que fácil el caer en las conjeturas del error o bien incluso en el acierto. Todo nos aparece como una nebulosa indefinida. Ya veremos el resultado de la contienda tal como sale.

Por Gerardo Fuster

Imagen tomada del FB del Giro de Italia

1 COMENTARIO

  1. Siguen los jueces de paz -Agnello, La Bonette, etc- marcando las diferencias de estas últimas etapas de un Giro que quedará impreso en la historia como uno de los más duros de los últimos tiempos.

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