“Sabía que tarde o temprano me vería encima de una bicicleta”

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Llevo montando en bicicleta desde que tengo memoria. En el garaje de casa siempre he visto bicicletas. Son la gran pasión de mi familia. Cuando era niño jugaba a diario con ella, salía a dar pequeñas vueltas con mi padre, mi abuelo, o mi madre. Y siempre la usaba como medio de transporte. A los 6 años compaginaba la bicicleta con el moto-cross, mi otra gran afición. Desde los seis años hasta los trece estuve compitiendo en el campeonato autonómico y estatal. Mi padre y yo nos pasábamos cada fin de semana en algún circuito. Tengo grandes recuerdos de esa época.

Entonces decidimos dejar las motos a un lado por dinero que significaban y dedicar más tiempo al ciclismo. No tardé mucho en acudir a una carrera de ciclismo. El ciclismo me gustaba, empecé a competir cada vez en mejores equipos y corriendo mejores pruebas. De juvenil gané la Copa Catalana e incluso fui cuarto clasificado en la Copa de España. De sub-23 me defendía bastante bien, pero no mi nivel no era suficiente para ganarme bien la vida en una bicicleta. Así que decidí acabar mis estudios universitarios y montar en bicicleta cuando me apeteciera.

El antes y el después

Como os he explicado las motos son mi pasión desde niño. Crecí encima de una moto, así que era fácil imaginar que de mayor también estuviera rodeado de ellas. Un día ocurrió. Mi accidente fue cuestión mala suerte, un coche hizo un movimiento brusco mientras lo adelantaba, me asusté y salí recto en un cruce. Me caí a unos 40kms/h tuve bastante tiempo de frenar y recuerdo perfectamente escoger el sitio donde quería chocar con la moto para evitar hacerme mucho daño. El problema fue que donde caí había un desagüe para el agua y ahí se me engancharon las piernas. Mala suerte.

Desde ese momento aprendes a estar agradecido con lo que tienes. Parece un tópico, pero es verdad. Después de tres meses de hospital, poder salir a la calle y que te dé el sol y sentir el aire. ¡Cómo me gusta sentir el aire en la cara! En un hospital no corre el aire. Es lo que mejor me hace sentir. En una cama de hospital no te puedes duchar, así que ahora mis duchas después de entrenar son simplemente una pasada.

Cuando salí del hospital no podía andar, me pasé todo el verano sentado en una silla de ruedas  esperando, simplemente, el día de ponerme de pie. Odié las escaleras con todas mis fuerzas. Ahora lo que odio son los ascensores, no veo el día de poder volver a subir escaleras corriendo. He estado ocho meses sin poder conducir y ahora vuelvo a conducir. Me encanta conducir, me encanta sentarme en un bar a tomarme una coca cola o un café, con mis amigos. ¡Es brutal!

Rodar, volar sobre la bici

Podría poner miles de ejemplos, pero he dejado para el final la mejor sensación del mundo: el día que volví a subir a mi bici, que por cierto había comprado dos semanas antes del accidente. Ese día, fue inmenso, no puedo describirlo. Después de seis meses la incertidumbre de no saber si podría fue un gran alivio pues conseguir con la sensación de que las prótesis son enormes no es sencillo. Cuando me monté y conseguí clavar los dos pies a los pedales y pedalear fue… increíble. Nunca olvidaré ese día.

Recuerdo que cuando tuve el accidente, estaba volviendo de trabajar, y al día siguiente tenía una carrera social, La Canonja. Cuando desperté en el hospital entre las primeras cosas que pregunté fue si podría volver a montar en bici. Por suerte, mis padres y mi novia se habían anticipado: cuando les pregunté me respondieron que sí, que hay prótesis especiales para ello. Esto me tranquilizó mucho y aunque tenía miedo de no poder, sabía que tarde o temprano me vería encima de una bicicleta.

Valores nuevos, valores de siempre

Verme sobre una bicicleta significa muchas cosas, sobretodo que he vencido ese miedo de no poder volver nunca más, o el de poder pero no gustarme por la prótesis o mil cosas que se te pasan por la cabeza.  Gracias al club y equipo paralímpico Genesis cada día me siento más cómodo y voy mejor encima de la bicicleta. Su ayuda es impagable. En especial a Juanjo Méndez. Es mi referencia porque él también fue ciclista antes de un accidente de moto, aunque el suyo desgraciadamente tuvo consecuencias mucho más graves,  y con una voluntad de hierro y un esfuerzo aún mayor se volvió a subir a una bicicleta. A día de hoy disfruta como el que más del ciclismo.

También agradecer todo el trabajo que está haciendo conmigo Bernat Moreno. Es entrenador, motivador, psicólogo… gracias a él tengo nuevas ilusiones y objetivos por los que despertarme cada día, entreno mañana y tarde y poco a poco quiero volver a estar en forma.

Ahora disfruto cada minuto que paso montando en la bicicleta. Hay veces que me duele todo, pero no quiero bajarme. Es lo que me hace feliz. Por el momento aún me estoy recuperando de las lesiones, así que mi objetivo es disfrutar cada minuto encima de la bici. Una vez tenga el fémur de la pierna izquierda bien consolidado, ya veremos. Voy día a día.

No quiero acabar sin acordarme de mi novia, mis padres, mis amigos, el club Génesis y en general toda la gente, que ha sido muchísima, que me está apoyando en estos momentos duros, y como no al equipo de Bellvitge que me salvó la vida y a la gente de rehabilitación por enseñarme a andar de nuevo.  Por último me gustaría decir que quien lea esto, y tenga un amigo, familiar o conocido en el hospital, que vaya a verlo con una gran sonrisa y alguna historia divertida para contar. ¡Detalles así curan!

Por Santi Prat

Fotos de Paolo Martelli & Genesis Team

4 COMENTARIOS

  1. Muchisimas felicidades por hacer posible uno de tus sueños q era subir en bici. Cuando voy compitiendo y veo a alguien lesionado o en silla de ruedas animando en puertos veo el carisma de muchas personas que no dejan morir su pasion por la bici. Tambien he estado en varias ocasiones en hospital por operaciones a causa de caidas en bici y es muy duro.

  2. Me ha encantado leer tu relato. A disfrutar día a día e ir mejorando , cada vez te dolerá menos y poco a poco será lo más normal del mundo. Tenemos que irnos adaptando a lo que la vida nos pone por delante y es precioso ver cómo lo hacéis.. ¡animo y a dar pedales! te seguiremos leyendo.. 😉

  3. Santi has passat de ser un crack a un exemple a seguir, ple de vitalitat i energia possitiva que contiages amb cada somriure. Segueix així que ja veuràs com l’èxit que et mereixes t’arriba. Tens molta sort de tenir a la Marta i familia al teu costat, disfruta d’ells a tope. A cuidar-se i seguir lluitant com tu saps.

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