Samuel en Pekín, nunca una victoria fue tan estrujada

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Andan nuestros chicos rodando estos días por la magnífica China, la potencia que más que emergente es inminente. El Tour de Pekín es el colmo a un nuevo esfuerzo por hacer mundial un deporte muy localizado en la vieja Europa, tanto que a la UCI le salen sarpullidos por la situación. A las dos clásicas canadienses, se le une ahora esta vuelta por la gran metrópoli, y las que vendrán.
Cuando de ciclismo y Pekín hablamos surge de forma espontánea el nombre de Samuel Sánchez. Aquella mañana de sábado de agosto de 2008, muchos dimos por bueno levantarnos un poco antes para ver a Samu triunfar a la sombra de la gran muralla. Aquella fue la carrera perfecta del asturianín, dominando el cotarro como creo que nunca más le volvimos a ver. Él lo admitió meses después, nunca se había visto con tal sensación de dominio sobre una carrera.
Otra de las declaraciones que saltó de su pizpireta lengua fue sobre la vigencia de ese título. Ganas una carrera y la saboreas cuatro años, eso más o menos llegó a decir. Tres años después podemos decir que Samu, sí, la ha saboreado con tesón. Primero con tatoos, luego con pendientes, su web nos da la bienvenida con la estampa cruzando la meta pequinesa y como no a través de su bicicleta, casco, ropa,… el de Oviedo hizo de ese día su espejo diario. Lo logró, al menos en imagen.
No podemos decir lo mismo de su rendimiento en la carretera, sin ser malo, ni mucho menos, creemos que podría haber sido mejor, sobretodo a raíz de los Juegos, cuando todos pensamos que aquello le podría haber significado un punto de inflexión. Samuel Sánchez era antes de Pekín un ciclista que aspiraba a todo aquello donde tomaba parte, que se gustaba en las Ardenas, como siempre pensamos que debía hacer, centrado en el largo y ancho de la temporada, desde Pekín notamos cierto vacío en fechas donde le esperábamos. Se ha vuelto un ciclista de días contados, con buenos éxitos sí, pero centrado en objetivos tan concretos que cuesta ubicarlo.
Y si todo ello no fuera suficiente, sus interpretaciones sobre la marcha de la carrera nos han dejado siquiera algo más descolocados. Recordamos aquí su actuación en la jornada reina del Criterium Internacional por no mencionar la faena que le hizo a su declarado amigo Contador en Alpe d´Huez. La estrategia no parece su fuerte.
Con todo seguimos apreciando a este ovetense que hizo fortuna en Euskadi, quizá si no fuera por ello no repararíamos tan críticos sobre cómo lleva o deja llevar sus asuntos en competición.

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