Samuel Sánchez vs Rafael Nadal o la doble vara de medir

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El país, como si no tuviera otros motivos, se da la vuelta cual calcetín por la ausencia de Rafa Nadal en los Juegos Olímpicos. Es triple ausencia se podría decir: ni abanderado, ni vigente campeón, ni potencial medalla. Tanta vuelta para elegir el portador de la rojigualda y acabamos perdiendo de un plumazo a los dos candidatos. Nadal y los regatistas. El primero por esa tan “recurrente” lesión de rodilla, de la cual no quiero dudar aunque me cueste, y los otros por que les perjudica en su objetivo deportivo. ¿Pero no eran uno u otros? Como otras tantas cosas en esta España, no entiendo nada.
Pero hay más. Y a mi entender reflejo de la gravedad en el criterio de nuestra industria mediática. Rafael Nadal merece presencia en todas las portadas, sean genéricas o deportivas. Una flagelación nacional en pleno mes de julio. Sólo nos faltaban cofrades trompeteros y el mal tiempo para completar un cuadro penitencial en Semana Santa. No oculto que a Nadal no ir a Londres le fastidie, pero tanto como para  montar la procesión de plañideras que ha surgido, así, espontáneamente, pues no.
Para el balear los JJOO son una pieza más en su densa campaña. Una opción de proyectarse un poco más allá de su algodonado circuito tenístico y saber de otras realidades deportivas, pues con ellas le tocó convivir en la Vila Olímpica pequinesa hace cuatro años. Realidades que hablan de deportistas de alto nivel que tristemente cubren gastos pero que a buen seguro mueven más pasión olímpica que el tenista.
Estoy seguro, tanto que podría la mano sobre el fuego sin temor a quemarme, que a Samuel Sánchez le ha hecho muchísimo más daño no ir a Londres. El tema ya es una cuestión de dimensionar. A Samu la gloria olímpica le supo a  cima, para Nadal fue un eslabón. Al Samu roto en el podio de la gran muralla le habría partido el corazón saber que no iba a defender tan preciada presea, Nadal en definitiva se la tenía que jugar en hierba: más que perder que no ganar. “La miro y pienso que es lo más bonito que tengo” me dijo semanas después de colgársela. Incluso se tatuó el logo de Pequín y ornamentó sus ropajes con el dorado sabor del triunfo.
Cuando Samuel Sánchez ganó la primera medalla oro en Pequín 2008 su rostro desencajado por las lágrimas fue portada, contraportada, material de editoriales y todos los parabienes del mundo. La suya fue la primera medalla, la que abrió en recuento de metales cuales churros que tanto se prodiga en las dos semanas olímpicas. Hoy su ausencia en la defensa del primer título olímpico de ciclismo navega con pena y sin gloria, después de un trabajo que considero ímprobo para recuperarse de las lesiones que le llegaron en la primera semana del Tour.  Como muchas veces he dicho, esto es España. Huelgan más comentarios. 
Si te ha gustado, que espero que sí, algo al menos, dale a alguna de esas pestañas de divertido, interesante,…

3 COMENTARIOS

  1. A mi particularmente me duele más el echo que Samuel Sánchez no pueda revalidar su titulo olimpico, que el que Nadal no vaya a los JJOO y no pueda ser el abanderado.Pero claro a nivel mediatico es todo lo contrario, Nadal es Nadal y Samuel sólo es un ciclista más, que tuvo la mala suerte de caerse y lesionarse en el peor momento; por muy "oro olimpico" que haya sido. Como tu bien dices… esto es España.

  2. Has buscado tu momento de gloria machacando a Nadal, cuando no tiene culpa de nada. Aunque te cueste, la lesión de Rafa está más que demostrada. De hecho ni nivel mediático ni tonterias varias, es de los 3 mejores deportistas españoles de la historia. Y creo que dicho esto, poco le vas a poder criticar tu a él. Ejemplo de español y de deportista allá donde va. Que a Samu le ha fastidiado, correcto. Que se lo merecía, correcto. Que hayas puesto el ejemplo de Rafa para exagerar la mala suerte de Samu, incorrecto. Al César lo que es del César

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