Connect with us

Se va Johan Bruyneel pero quedan otros tantos

Opinión ciclista

Se va Johan Bruyneel pero quedan otros tantos

LBD Cambrils P

Con un escueto comunicado Leopard SA despacha a Johan Bruyneel. Tres párrafos de copia y pega para el ideólogo de la primera matriz del equipo, la que nació con Radio Shack con la escisión del grupo de Astana. Nos parece escasa aportación y fría despedida, a no ser que, todo este teatrillo sea más simbólico que otra cosa y lo que más deseaban los mentores de la escuadra era quitarse de encima un cadáver llamado Johan Bruyneel. Hasta Fabian Cancellara dijo poco antes que le daba cosa trabajar con tal personaje.

Johan Bruyneel fue un buen ciclista durante una época de donde sólo sale mierda. Ganó, si no me equivoco, una de las etapas más rápidas de la historia del Tour de Francia. Luego se cruzó en el camino de Lance Armstrong, o éste en el del belga, para montar lo que la USADA denomina la creación del “más sofisticado sistema de dopaje”. Dicho así suena a ciencia ficción. A mí que un deporte de andar por casa en muchas cosas monte el sistema más sofisticado de algo me parece ridículo.

Pero aquello de ciencia ficción tuvo poco. Al parecer todo tenía un aire tétrico, así como de cuarto oscuro y lámpara enfocándote el semblante para que fueras los suficientemente “agresivo” a la hora de chutarte. Admito que conozco poco a Bruyneel, pude entrevistarle alguna vez. Respondía con desgana, como obligado, no recuerdo haber llevado una pistola en la mano. Se creía algo así como intocable.

LBD Campus Melcior M

Pero torres más altas han caído. La temporada presente es el “annus horribilis” del técnico belga. Una culminación a una trayectoria que muchos consideraban inigualable con nueve victorias en el Tour de Francia. Siete con Armstrong y dos mediante Contador. Siempre he pensado si a éste último le habría pitado la máquina de clembuterol de haber seguido con el técnico belga.

Bruyneel fue, como dije ciclista, en los que ahora dan por llamar “años de plomo”. Pero no se engañen, él habrá hecho lo suyo, pero otros que le han bailado siguen vigentes, ahí postrados. El otro día charlando con un buen conocedor de todo esto, nos impresionábamos con la cantidad de exciclistas que pululan por el pelotón. Algunos sin oficio ni beneficio.

De la camarilla de Bruyneel ahí está Jonathan Vaughters, profeta de limpieza que ha tardado una eternidad en cantar. Ahora Viatcheslav Ekimov se mete a dirigir el Katusha, un premio muy soviético a todo lo que seguro sabe. Paolo Savoldelli es comentarista en la televisión italiana, Jose Azevedo rueda al volante del equipo Radio Shack,… y Yaroslav Popovich, aún en activo. ¿Sobre estos, y otros muchos, nadie repara?

2 Comentarios

Más en Opinión ciclista

Inicio