Sólo cabe esperar que Fernando Alonso cumpla su promesa

0
6
vistas

Os voy a contar la historia de un ciclista al que perdí el rastro no hace mucho. Hablo de Jaume Rovira. Corrió en varios equipos de diferente signo pero siempre de tamaño modesto. Recuerdo cuando fue incluso seleccionado al Mundial de Lisboa, ése que ganó Oscar Freire, en 2001 como sub 23. Siempre delante, siempre haciendo las cosas bien, evidenciando consistencia, regularidad. Se cuidaba, tenía claras las premisas del oficio, no ganaba muchas carreras, pero ganaba. Le tocó vivir un deporte en franca decadencia. Cuando amasaba un buen puñado de resultados los vendía, aquí, allí,… siempre le decían lo mismo: “Ahora no, pero si me sale lo que tengo pensado seguro que cuento contigo. Hablamos el año que viene”.

El problema es que ese algo nunca surgía, y Jaume Rovira, abrigado en la esperanza de ser un profesional con todas las letras, alargaba un año más. Al siguiente, lo mismo. Incluso formó parte de un proyecto que quedó en continental y duró un solo año: el Grandvalira que dio forma al sueño de un equipo profesional catalán. Jaume Rovira también ofrecía resultados a nivel nacional, habiendo ganado Getxo, pero nada. “Vuelta usted mañana” le decían.

Viene todo esto a cuento con las secuelas de la no explicada, ni mucho menos aclarada, ruptura de negociaciones entre Euskaltel y Fernando Alonso. Sin entrar en  el detalle, y a pesar de lo que hemos elucubrado por el camino, lo cierto es que al final al ciclismo siempre le dicen: “Vuelva usted mañana”.

Quiero creer que la idea de sacar un equipo profesional por parte de Fernando Alonso se acabe plasmando, pues si en tres semanas se ha desanimado con lo que ha visto, qué no verá en doce meses. Espero que no sea un capricho de una tarde de agosto. Su compromiso es mayúsculo. Por el camino seguimos dejando colgado de un hilo la trayectoria de muchísimos buenos ciclistas que quizá alentados por la noticia decidan alargar un año su presencia en la categoría inferior. Esa es la situación que estoy seguro se va a dar. En muchas casas donde no saben lo que es la holgura económica se apostará a que el chaval siga con el objetivo de tener la opción en un equipo que surgirá de cero. Espero que Fernando Alonso, Kiko García y todos los que están metidos en esta operación sean conscientes del peso que tienen titulares como los que leímos ayer: “Fernando Alonso sacará equipo profesional en 2015”. Se les espera y crucemos los dedos para que los obstáculos que seguro les ponen no sean insalvables.

No obstante por medio está el 2014, y se hará largo, muy largo con un World Tour, el Movistar –que directamente muchos señalan como uno de los actores que más trabas ha puesto a la ejecución de la compra de Euskaltel- y Caja Rural. Obviamente con las dos estructuras casi definidas queda poco o nulo hueco para nadie más. Al margen de la opción de un “downgrade”, queda la carta de emigrar, cuestión que no es baladí. “Toca buscarse la vida fuera, aquí no hay nada, y lo que hay está gestionado por gitanos” me dijo un joven ciclista hace muy poco.

No obstante una acción desesperada para 2014 no es descabellada y no lo es porque la UCI, consciente de que la situación es penosa, abre la mano a los plazos como hace diez años nunca haría y segundo porque hay un grupo de ciclistas tan válidos y con tantas ganas que confeccionar una plantilla de garantías no sería muy complicado. Es más, hay tantos buenos ciclistas esperando turno que se antoja insultante que Luis León Sánchez se desplace a Florencia a correr fondo y CRI, y diga que desecha ésta por competir el domingo.

El propio Manolo Saiz se lo insinúa directamente en twitter al piloto y razón no le falta: “No esperes al 2015”. Como digo el 2014 se hará largo y las condiciones para atenuar la situación creo que se dan más cuando se han dado informaciones de un patrocinio para cuatro años.

 

Publicidad

Deja un comentario