Sólo los viejos recuerdan el Puy de Dôme

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Duelo pugilístico en el Tour. Dos autómatas avanzan al unísono, medio muertos, idos. La televisión está por primera vez para contarlo. En una esquina el niño bonito, avanzado a su tiempo, guapo, rubiete, fino, estiloso. Es Jacques Anquetil, “maitre Jacques”, duende de la clase, guardián del tesoro, hombre de grandes gestas. El ciclista de los refinados, el urbanitas. Del otro lado, el obrero, el hombre del pueblo, de este mundo. Trabajador, hormiguita, pequeños retos, grandes esfuerzos. Es “Poupou”, Raymond Poulidor. Francia, desde la de Vichy, desde las afrentas de Hitler, no había estado tan dividida.

El codo a codo de Anquetil y Poulidor esconde la historia más contada por los abuelos a los nietos. Allá por las paredes del hexágono. Que Julio Jiménez, el relojero en Ávila, ganara, es anecdótico. Había un país sacudido, dividido, casi enfrentado. El Puy de Dôme era es escaño de sus señorías. El debate favoreció a Poulidor, momentáneamente. Anquetil ganó la guerra, ganó el quinto Tour, el de 1964. Hace medio siglo ya.

Porque esta cima que ahora suena arqueología en el corazón volcánico de la Auvernia, fue escenario de muchas e interesantes guerras. El Puy de Dôme no es frecuentado por el Tour desde 1988. Casi nada. El año pasado celebrábamos el éxito de Perico hace 25 ediciones  y desde entonces la carrera no pasa por el lugar. Esos días eran de zozobra en España pues a Perico el control antidopaje le había pitado. Ávido de mostrar que andaba limpio, el segoviano, amarillo a la espalda, atacó nuevamente, y abrió hueco, nuevamente. El placer de ser el último conquistador del volcán más importante de la región le correspondió  Jonnhy Weltz, luego fue el director que Lance Armstrong largó del US Porstal por Johan Bruyneel.

El Puy de Dôme es el único volcán accesible por carretera con más de 400.000 visitantes anuales. En sus 1.465 metros se otean conos volcánicos, verdes, frondosos, un paraje de dibujo. Su ascensión carece de curvas, la carretera se dedica a rodear el cono. En esa carretera Eddy Merckx vivió un puñetazo en el estómago por parte de un espectador como respuesta al hartazgo que propiciaba la perfección de mejor ciclista de la historia. En sendas cronoescaladas, aquí ganaron Federico Martín Bahamontes y Angel Arroyo, en dos gestas separadas por 24 años, un trecho de tiempo tan grande como el que el la historia nos ha privado de este mágico lugar.

Un día en el Puy de Dôme, por Jordi Escrihuela

¿Pero esto qué es? -exclamó uno de los participantes. Ascienden lentamente, a no más de 4 ó 5 km/h. El desnivel es terrible. Las piernas de algunos están a punto de reventar. Después de no se sabe cuánto tiempo “escalando” llegan de uno en uno por fin arriba, desbordándose la alegría entre todos y cada uno de los cicloturistas. Ya imaginaban que iba a ser muy duro cuando pedaleaban acercándose por las bonitas carreteras de la Chaîne des Puys, las montañas volcánicas que forman parte del Parque natural de los volcanes de la Auvernia, una preciosa región en el Macizo Central francés.

Lo veían allí arriba y ya hacía presagiar que el reto no iba a ser fácil. Al llegar a su base aún están más impresionados con su visión. No se ve la carretera pero se intuye. Después de ascender ¿suavemente? los primeros kilómetros llegan a la barrera y al peaje. A la derecha una señal: “Prochaines 4 km, pente moyenne regulière a 12%”. ¿Cómo? ¿4 km de pendiente al 12%? Impresionante. Si han llegado hasta aquí tendrán que seguir ¿no? Nos hemos desplazado hasta el último sábado de mayo de 2008. Los cicloturistas descienden, una vez concluida la prueba, por la tremenda carretera que han escalado unos minutos antes y que les ha llevado a tocar el cielo ciclista con sus manos. Llegan abajo con las ruedas recalentadas de tanto frenar. Así es esta carretera que asciende en tirabuzón esta montaña sin una sola curva cerrada. Estamos en la marcha del Tour de Sancy-Puy de Dôme, organizada por Les Cyclotouristes Montferrandais, que se celebra sólo cada dos años y que cuenta con el privilegio de poder ascender, al final del recorrido, el mítico volcán extinguido, a 1464 m de altura.

Empieza a llover con fuerza. Los ciclistas se refugian en el estadio de fútbol de Clermont-Ferrand. La alegría se transforma en tristeza. Los organizadores de la marcha les acaban de informar que probablemente sea la última edición. Es más, puede que sea la última vez que se vean bicicletas por esta increíble carretera. El motivo: la construcción de un tren cremallera que impedirá el acceso al coloso a cualquier tipo de vehículos, incluidas las bicis. El club organizador pide a todos los asistentes que escriban cartas y recojan firmas en contra del proyecto para enviárselas al Conseil General Puy de Dôme. La noticia corre como la pólvora entre todos los cicloturistas. Hay que impedir que un monumento ciclista como el Puy de Dôme desaparezca. Hasta ahora el cofre de este tesoro se abría para el cicloturista que lo quisiera ascender en cuentagotas, sólo los miércoles y los domingos de 7 a 8:30, incluyendo su descenso, y de marzo hasta septiembre.

Dicen que lo hacían “debido a la peligrosidad de su trazado”. El desafío parece casi imposible. Si para el ciclismo profesional, en este caso el Tour, no se había podido salvar ya fuera por el propio gigantismo de la Grand Boucle, porque querían cobrar 1 euro a cada uno de los espectadores, o por lo que fuera, para el cicloturismo parecía una auténtica quimera. Pero había que intentarlo. Atrás quedaban los épicos duelos como el presenciado en 1964 entre Poulidor y Anquetil o el terrible golpe en el estómago que le dio un espectador a Merckx en el año 1975. Año y meses más tarde, en diciembre de 2009, y no se sabe bien si debido al esfuerzo de numerosos clubes, llegaba un comunicado oficial del Conseil General: el Puy de Dôme seguiría siendo accesible para los ciclistas, a pesar de la llegada del tren cremallera, pero habría que esperar dos años. Las obras se iniciaron en marzo de 2010 y la obertura no está prevista hasta junio de 2012. Ya queda menos. Todos estamos esperando esa fecha.

Imagen tomada de bikeraceinfo.com

 

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