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Extrañaremos los riesgos de Sylvain Chavanel

Sylvain Chavanel JoanSeguidor

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Extrañaremos los riesgos de Sylvain Chavanel

Extrañaremos los riesgos de Sylvain Chavanel

Tiempo de lectura:1 Minuto

Entre las retiradas de 2018 nos entristece especialmente la de Sylvain Chavanel

Dice Sylvain Chavanel que “soy ese tipo de corredores que no gana a menudo porque toma riesgos. Puedes jugártelo de lejos, puedes jugar con el pelotón, resistir lo máximo posible, pero claro, eso a menudo no funciona“.

Y es cierto no funciona, en el hecho propio de ganar, muy a menudo.

Las escapadas, la valentía, el estar delante, ahí, no computa en el palmarés, pero sí deja muesca en el corazón de los aficionados.

Y Sylvain Chavanel se lleva eso, el haber dejado muescas por donde ha pasado y pisado.

Porque su palmarés, aunque interesante, posiblemente no sea el mejor, ni el más abundante, pero su nombre sale en crónicas y se menciona en charlas. su nombre prende por las redes…

Y esos intangibles no quedan en el olvido.

Cambrils oct.2018

Sylvain Chavanel deja un hueco importante en el ciclismo francés que ahora bebe del éxito de Alahilippe, Pinot, Démare y Bardet.

Jovenzuelos, estos chavales crecían mientras el ciclismo galo era una especie de desierto.

Sin Jalabert, sin Virenque, con Moreau en la prórroga, las cosas en el hexágono pasaron un tiempo por las piernas de Sylvain Chavanel.

Y defendió con dignidad el pabellón galo, con dignidad y resultados que alguna campaña fueron muy notables.

Año 2008, el punto de inflexión, ese corredor que siempre estaba en los cortes, que siempre los propiciaba, estaba al fin en los podios, ganando en París-Niza, Mediterráneo, Volta, A través de Flandes, Flecha Brabanzona -por aquellas fechas la carrera de Oscar Freire- e incluso Tour de Francia.

El francés engordó el palmarés poco a poco, llegó a ser líder en el Tour.

Si un día lamentamos no verle ganar, fue ese Tour de Flandes que se llevó Nick Nuyens, la pesadilla de Van Aert.

Aquel día, el último que Flandes subió el Grammont dentro del recorrido antigo, Chavannel pagó cara la osadía de Tom Boonen al intentar dejar a Cancellara de lejos.

Al final, en río revuelto ganó el oportunista belga, entonces en el Saxo de Contador y Riis.

Chavannel pudo pisar un podio de San Remo, pudo estar más arriba en Roubaix, fue un ciclista que hasta el último día pudo… porque siempre estaba.

La tribu de Endura…

Pero el ciclismo es un rodillo que no perdona y te descuelga, incluso cuando eres conocdo como “La máquina” en ciertas prensas.

Y es que la aureola de Sylvain Chavanel siempre tuvo buena prensa.

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